Año liturgico

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AÑO LITÚRGICO
OBJETIVO: Reflexionar teológicamente para descubrir como el tiempo es medio santificador en el curso de un año, de una semana y de un día.

RITMOS


INTRODUCCIÓN:
El año litúrgico es el tiempo cristiano no es homogéneo, siempre igual, sino que hay en él fases tan caracterizadas en el orden de la gracia como lo son en el orden de la naturaleza primavera y verano, otoño einvierno. La santa Iglesia, «en el círculo del año, desarrolla todo el misterio de Cristo, desde la Encarnación y la Navidad hasta la Ascensión, Pentecostés y la expectativa de la dichosa esperanza y venida del Señor. Conmemorando así los misterios de la redención, abre las riquezas del poder santificador y de los méritos de su Señor, de tal manera que, en cierto modo, se hacen presentes en todotiempo [aquellos misterios] para que puedan los fieles ponerse en contacto con ellos y llenarse de la gracia de la sal¬vación» (SC 102bc).
Para la vida espiritual tiene suma importancia seguir con atención el Año litúrgico, abrirse de verdad a las particulares gracias que el Señor quiere comunicar según fiestas y tiempos litúrgicos, meditar los textos del Misal, de las Horas, ejercitar aquellasvirtudes más estimuladas por la liturgia del tiempo. Es así como se establece una sinergía entre la acción de la gracia de Dios y la acción del esfuerzo humano. Por el contrario, para pelagianos y voluntaristas todo esto no tiene mayor importancia, porque no buscan la santificación en la gracia, sino en su propio esfuerzo. Y ellos son los mismos en domingo o en martes, en pascua o en el tiempoordinario.
Aunque sigamos la tradición judía de asignar determinados días del año a las celebraciones festivas, sin embargo dicha asignación es de origen humano y no divino. No responde a la objetividad de una fecha marcada por Dios, sino a una decisión eclesiástica que tiene una intención pedagógica y psicológica, pero que la misma Iglesia podría cambiar.
Ya vimos cómo las fiestas judías tenían unadoble relación a la naturaleza y a la historia de salvación (Pésaj cae en el primer plenilunio de primavera, 15 de Nisan; el Año Nuevo en la luna nueva antes del equinoccio de otoño, 1 de Tishri. La gran herencia litúrgica que recibe el cristianismo de los judíos es el concepto de fiesta como anámnesis histórica, en la que reviven las grandes acciones salvíficas de Dios en el pasado.
La esencia dela fiesta cristiana es la anámnesis de un acontecimiento redentor. En esta anámnesis el acontecimiento recordado se hace presente y eficaz. No se trata tanto de fiestas en las que se celebran ideas o dogmas, sino de fechas en las que se celebran acontecimientos acontecimientos históricos, si bien no se celebran en cuanto históricos, sino en cuanto salvíficos.
Por eso fiestas ideológicas como lade la Trinidad o el Corpus, que carecen de un elemento anamnético, no ocupan un lugar central ni paradigmático en el calendario. Las grandes fiestas cristianas van normalmente referidas a los distintos misterios o acontecimientos de la vida de Cristo.
Tuvimos ya también oportunidad de referirnos al sentido en que se celebran estos “misterios cristianos”; vimos allí la conveniencia psicológica ypedagógica de asignar a cada misterio de la vida de Cristo una fecha distinta, sin que esto detraiga nada de la unidad profunda que existe entre todos ellos.
El año litúrgico sólo empieza a desarrollarse a partir del siglo IV. Antes no existió en la Iglesia ninguna celebración marcada por el tiempo, como no fuese la celebración semanal del domingo y una conmemoración anual de la Pascua. Sólo apartir de los siglos VIII-IX podemos hablar ya de una estructura litúrgica de recurrencia anual, aunque el nombre de “año litúrgico” no aparece hasta 1866 con la obra de Dom Guéranguer, el impulsor de la renovación litúrgica.
Una de las grandes reformas litúrgicas del Vaticano II fue la del año litúrgico. El impulso para la reforma procede del capítulo V de la Sacrosanctum Concilium (SC 102-111)....
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