Abolicion del hombre

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        Dice Victor Gago en Libertad Digital: “No cabe sino celebrar el oportuno rescate de este ensayo, que advirtió hace más de sesenta años sobre el asalto de la educación por el Estado y de su nefasto desenlace: una humanidad sin hombres. Indispensable para padres, profesores y adolescentes que aún no hayan entregado las llaves de su ciudadela a los adoctrinadores de EpC.”
        Argumentosparecidos a los de Lewis esgrime Alejandro Llano en un artículo que ha escrito recientemente en La Gaceta: “Cuando el Estado pretende transformar al hombre, emprende un ejercicio de manipulación al que es preciso oponerse.” (…) “Intelectuales orgánicos y escribidores a sueldo del poder tratan de adoctrinarnos en el sentido de que se trata de mejorar la conciencia cívica de las nuevasgeneraciones. Y a quienes no se convencen se les amenaza con el truncamiento de los estudios de sus hijos, el ostracismo escolar e incluso la cárcel para los progenitores que osen presentar una objeción de conciencia. Demasiado afán, sospechoso empeño, exagerada dureza represiva. El ciudadano medio comienza a maliciarse que en juego anda algo más que una asignatura” (…) “…el objetivo es un profundo cambio delas mentalidades juveniles, como base permanente para una transformación de la sociedad hacia un modelo del que se han suprimido las referencias estables, los valores firmes y, en definitiva, los recursos en los que se basa la libertad política de los ciudadanos comunes.”
G. K. Chesterton en su libro “Lo que está mal en el mundo” (“What's Wrong with the World”), escrito en 1910, se expresabatambién de un modo parecido. Sin dejarse llevar por lo 'políticamente correcto', suscitaba con sus ideas un debate que, en esencia, se mantiene hasta hoy mismo: sobre la libertad, la familia, la democracia, la educación de los hijos, etc. Chesterton señala claramente que la raíz de los males del mundo es una concepción erronea sobre lo que es el hombre. Ante posibles cambios que la autoridad de turnopretenda imponer en la sociedad, Chesterton insiste en que no nos dejemos llevar neciamente por el aparente
progreso, sino que hay que preguntarse si esos posibles cambios mejoran o empeoran la vida humana. Dice un comentarista de Chesterton: “He urges us not to blindly believe in 'progress' or 'modernisation', but rather to ask whether these changes have made things better or worse and, ifworse, to undertake to reverse them.”
        En una reseña publicada en Minuto Digital se puede leer: “…el mensaje de Lewis es alarmante para la generación presente (…): el desprecio por los valores tradicionales y la obsesión por guiar a la humanidad de acuerdo a moldes nuevos elaborados por una minoría que pretende ideologizar.” Y concluye: “Son precisamente el subjetivismo, el cientificismo, elrelativismo moral y el positivismo, los mayores riesgos para la libertad del hombre actual, pasando a ser la recuperación de la tradición, de la familia y de la verdadera educación, el principal objetivo del hombre occidental si quiere salvar una civilización que está en claro declive.”
Juan Manuel de Prada en dos artículos publicados en ELSEMANAL (7-13 y 14-20 de octubre de 2007) —quereproducimos a continuación— comenta “La abolición del hombre” de C. S. Lewis de un modo profundo y con unas consecuencias muy claras para la actual situación creada con la asignatura 'Educación para la ciudadanía'.
        Termina Prada su comentario con este párrafo: “O somos espíritus racionales obligados a obedecer los valores que se desprenden de la ley natural o bien somos mera materia moldeable segúnlas preferencias de los amos. Lewis concluye que sólo la ley natural proporciona a los hombres una norma de actuación común, una norma que abarca a la vez a los legisladores y a las leyes. Cuando dejamos de creer en los valores que se desprenden de esa ley natural, la norma se convierte en tiranía y la obediencia, en esclavitud. Y en ésas estamos. No dejen de leer ‘La abolición del hombre’.”...
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