Acabar con el hambre no es caridad ni tampoco asistencialismo. acabar con el hambre en el mundo, como acabar con la pobreza, no solo es justicia, es lealtad con la especie humana

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 7 (1688 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 6 de marzo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
ACABAR CON EL HAMBRE NO ES CARIDAD NI TAMPOCO ASISTENCIALISMO. ACABAR CON EL HAMBRE EN EL MUNDO, COMO ACABAR CON LA POBREZA, NO SOLO ES JUSTICIA, ES LEALTAD CON LA ESPECIE HUMANA*

Terminar con el hambre en el mundo seria muy fácil si cada ser humano tomara conciencia de esto y asumiera su papel en la historia siendo solidario. El punto no esta en mantener a una parte de la humanidad que notiene como hacerlo, sino ayudarla a salir de esta situación dándole las herramientas necesarias para que se comiencen a mantener por si mismo; “No es darle pescado al hambriento sino enseñarle como pescarlo”
A veces pensamos que si lo ricos compartieran su dinero o su riqueza con los pobres, se acabaría el hambre, pero no es así, por que las riquezas solo alcanzarían para mitigar la pobreza delmundo hoy, pero a la larga, convertir a todos en igualmente pobres, un pobre no puede ayudar a otro pobre, es como un ciego que guía a otro ciego, ambos caerán en un hueco del camino.
El principal problema es la mala distribución de los recursos, por que mientras la mitad del mundo consume más del doble de calorías de las que necesita la otra mitad no tiene que llevarse a la boca. Mientras que enEEUU y la UNION EUROPEA millones de personas siguen dietas para perder peso, en rancheríos de Latinoamérica así como en áfrica, los niños y adultos luchan contra el hambre.
¿Desastre natural? ¿Maleficio? ¿Maldición divina? En absoluto. El hambre siempre es el fruto de la injusticia, una injusticia permanente y enquistada. Vivimos una situación injusta y soportamos un sistema muy desigual que semueve sólo por los beneficios, por un irracional crecimiento económico. Esa injusticia se da en todos los países, con tremendas consecuencias que sufren millones y millones de seres humanos. 
Acabar con la mitad de esa vergüenza global que es el hambre del mundo para el año 2015, como modestamente se propuso la ONU con sus Objetivos del Milenio, es también restablecer la hegemonía del desarrollo delpotencial humano, por encima y contra el consumo desenfrenado y el derroche. No tengo la menor duda de que el establecimiento de esas prioridades esenciales, vitales, conseguirían eliminar o reducir de manera considerable las graves consecuencias del sistema socio-económico, un estado de cosas injusto, desigual, cruel y, además, estúpido, porque amenaza ser el principio del fin. Y no me refierosólo al cambio climático que, por cierto, ha sido negado como un peligro real hasta hace apenas un año.
“Acabar con el hambre en el mundo no es caridad ni tampoco asistencialismo. Acabar con el hambre en el mundo, como acabar con la pobreza, no sólo es justicia, es lealtad con al especie humana.”

El asunto de la pobreza y el hambre es tan grave, enorme y urgente que no puedo eludir miresponsabilidad personal. Tenemos que hacer nuestro el pensamiento y compromiso de Robert Kennedy en Sudáfrica en junio de 1966: “es a partir de los innumerables y variados actos de coraje y fe como se confirma la historia de la humanidad. Cada vez que un hombre defiende un ideal, actúa para mejorar la suerte de otros o lucha contra la injusticia, trasmite una onda diminutiva de esperanza. Esas ondas decruzan con otras desde un millos de centros de energía diferentes y se aventurar a crear una corriente que puede derribar los muros mas poderosos de la opresión y la resistencia”
Son los propios individuos que deben asumir la responsabilidad del desarrollo y de la resolución de los graves problemas de la humanidad. Como personas que vivimos, no podemos evitar la idea de que las terribles miseriasque vemos a nuestro alrededor son intransigentemente problemas nuestros, con independencia de que también sean de otros. Como lo señala Amartya Sen, premio nobel de economía, 1998. “cualquier afirmación de la responsabilidad social que sustituye a la responsabilidad individual no puede ser mas que contraproducente en uno o en otro grado. No hay nada que sustituya la responsabilidad individual....
tracking img