Alfonsina storni

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ALFONSINA STORNI (1892-1938)
FUNDAMENTACION:
¿Qué imágenes se nos presentan cuando pensamos en Alfonsina Storni?
Para el público corriente, una escritora, feúcha, con algo de rudeza masculina en su cara, que escribió versos y que termina su vida, suicidándose en Mar del Plata.
Para un público más selecto, la figura de Alfonsina se agiganta porque junto con Juana de Ibarbourou, GabrielaMistral y Delmira Agustini integra una camada de escritoras latinoamericanas en busca de un lugar dentro de la Ciudad Letrada en Hispanoamérica, cenáculo de varones solos hasta ese momento. Y ese lugar lo ocupa holgada y merecidamente, ya que la comunidad literaria la acogió desde siempre y se registra como la primera mujer que asiste a banquetes y tertulias de escritores en la Argentina.
Pero entrela imagen ingenua y la intelectual, emerge la verdadera Alfonsina: una luchadora incansable, aun desde los primeros años de su vida.
Había nacido allá por 1892 en Sala Capriasca, Suiza. Allí permaneció hasta la edad de cuatro años, cuando la familia decide regresar al país y se instalan en San Juan; ocho años más tarde, en Rosario, en busca de nuevas oportunidades.
Creció en un ambiente deestrechez económica y cerca de los once años tuvo que abandonar sus estudios y ayudar a su madre que trabajaba como modista. En 1906, muere su padre, y entra a trabajar como aprendiza en una fábrica de gorras. De esta forma, desde muy joven adquiere conciencia de que debe trabajar duro para ganarse el pan. Sin embargo, no la abandonará su deseo de estudiar y en 1909 se matricula en la Escuela NormalMixta de Maestros Rurales de Coronda. Obtiene el titulo de maestra rural e inicia sus prácticas en la ciudad de Rosario.
En esta época empieza a publicar sus primeros poemas en revistas locales, pero muy pronto, cuando le faltan pocos meses para cumplir los veinte años, abandona Rosario y toma un tren rumbo a Buenos Aires: embarazada de un hombre casado y 24 años mayor que ella, está decidida aempezar de nuevo en la capital argentina. Desde ese momento hasta su muerte, afrontará la vida como madre soltera pasando por alto los prejuicios morales de una sociedad hipócrita y estrecha.
En 1916 aparece su primer libro “La inquietud del rosal” y consigue sus primeras colaboraciones en revistas literarias de la época, que la ayudan a llegar a fin de mes y la estimulan intelectualmente. A partirde 1919 se afianza su labor periodística, sobre todo, a partir de su colaboración en el diario “La Nación” en el que escribe sobre las mujeres y el lugar que merecen ocupar en la sociedad. Utilizará esta tribuna para convertirse en la voz femenina colectiva y reivindicadora de los derechos de la mujer: “Llegará un día en que las mujeres se atrevan a revelar su interior, este día la moral sufriráun vuelco, las costumbres cambiarán”, dirá entre otras cosas. Asimismo escribe sobre el derecho al voto femenino –que las leyes argentinas no aprobarán hasta 1946- y cuestiona las pesadas tradiciones que les impide a la mayoría de las mujeres a elegir un camino más allá del matrimonio.
Estas ideas en la década de los años 20, y en Hispanoamérica, resultaban realmente innovadoras. De allí que lasmujeres de su tiempo se dividieran ante su actitud libre y desprejuiciada: unas la admiraban y otras la consideraban peligrosa. Es posible que sus artículos lleguen a desencantar a lectoras del siglo XXI, pero no se pueden prescindir de éstos ya que muestran sus convicciones feministas.La obra poética de Alfonsina es el mejor legado para intentar comprender su vida, marcada por la lucha cotidiana.Hacia finales de la década del 20 ha logrado convertirse en una mujer profesional consolidada en el mundo intelectual de Buenos Aires, un mundo dominado por hombres. Por esos años no era común que la mujer escribiera pero, si lo hacía, debía ajustarse a las formas tradicionales sin sobrepasar los límites que dividían el amor ingenuo del deseo puro, en otras palabras, debían esconderse bajo...
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