America

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OSPINA William. 2006, “América ILLIAM OSPINA W Mestiza: El país del futuro” Distribuidora y editora Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, S.A. Colombia.

Lo Originario de América
William Ospina

S

i algo caracteriza a esta región del continente es su extraordinaria diversidad. Hijos de un pasado histórico compartido, los pueblos habitan regiones tan radicalmente distintas, que es fácilentender al mirarlos por qué, a pesar de su comunidad cultural, han terminado teniendo una tal riqueza de estilos. Nada relacionaría a Chile, esa línea de crestas montañosas y playas fragosas con la extensa y tropical Venezuela, con sus tepuyes vertiginosos y sus formaciones de roca antiquísima. Nada relacionaría al Brasil de la selva y del río, costado verde del Atlántico, con el seco altiplano deMéxico, que se borra de luz en los desiertos del norte. Nada relacionaría a Cuba o Puerto Rico, cumbres de montañas rodeadas de agua, con Bolivia, una mole de agua rodeada de montañas. Europa es un continente mucho más homogéneo, no sólo por estar todo extendido en el mapa en línea horizontal al norte del Trópico de Cáncer, por esa latitud que comparte con Canadá y con los Estados Unidos y que losunifica en un mismo régimen de climas, sino porque no hay en su territorio los grandes contrastes geográficos que abundan en el nuestro. No concebimos en Europa una selva verdadera, una cordillera tan vertiginosa como los Andes, unas praderas como los llanos colombo-venezolanos o como la pampa argentina, y apenas sí podemos decir que el Mar Mediterráneo configura como el Mar Caribe un micromundo. Fueel poeta Auden quien dijo que una de las principales diferencias que existen entre Europa y América, es que en Europa, por perdido que alguien se encuentre, está a menos de una hora de algún lugar poblado, mientras que todo americano ha visto con sus ojos comarcas prácticamente intocadas por la historia. Ese contraste de magnitudes lo vivieron con especial perplejidad algunos hombres del sigloXVI, y sobre todo los cronistas de Indias, que advirtieron temprano cuán enorme era el mundo recién encontrado frente al continente del que procedían. Hay quien se anima a pensar que en rigor Europa ni siquiera es, en términos geográficos, un continente, y Paul Valéry la ha llamado, con delicada ironía, esa península que el continente asiático avanza hacia el Atlántico. América ha vivido variosdescubrimientos y esos descubrimientos a veces han sido posteriores a las conquistas. Parece formar parte de su destino esa rutina de descubrimientos y conquistas, pero es tal la enormidad del territorio y la complejidad de sus culturas que a veces sentimos que nunca acabarán de descubrirse. Hace cinco siglos empezó a hablarse del Nuevo Mundo, pero todavía hoy sentimos que nuestra América está a puntode ser descubierta, cada día nos sorprende con alguna revelación, y ya veremos que curiosamente no sólo terminan siendo desconocidos su naturaleza y su futuro, sino que su propio pasado

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AMÉRICA MESTIZA

deja de ser perceptible, para seguir actuando poderosamente en la sombra. Hasta hace cinco siglos no sólo la luna tenía una cara oculta, también la tierra se escondía a sí misma, y dosmitades suyas habían discurrido por milenios sin el menor contacto. Ello había permitido el desarrollo de civilizaciones totalmente autónomas, dueñas de su propia lógica y de su propio ritmo, y por eso pudo haber sido tan enriquecedor para el mundo el encuentro de las culturas. Pero ese encuentro se convirtió en un choque, porque desafortunadamente la Europa que encontró a América venía de unaedad de barbarie. Los soldados de Carlos V eran una prolongación de los cruzados que durante siglos habían asediado a los árabes en el Asia Menor, estaban poseídos por la dogmática convicción de que su cultura era la única legítima, y esto hizo que los primeros tiempos de la dominación europea en América fueran espeluznantes, como bien lo testimonian las alarmas de Bartolomé de Las Casas y las...
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