Amor en la adolecencia

AMOR EN ADOLESCENCIA
Manuel Fuentes Wendling

“Si me doy cuenta, por signos o cambios físicos, que estoy entrando a la pubertad, ¿se lo digo a mis padres o ellos se darán cuenta?
Eso dependeráde diversos factores que es necesario detallar y explicar con la mayor claridad posible.
Cuando se habla de "comunicación" entre padres e hijos o entre éstos y quienes cumplen la funciónpaterno-materna (abuelos, tíos, otros parientes, etc.), es necesario establecer, primero, si ella existe y, segundo, si ésta es de confianza o no.
El hecho de que los padres (y en las siguientes líneas elconcepto padres se aplicará a quienes sin serlo biológicamente cumplen tales funciones) compartan con sus hijos en forma normal, se preocupen de ellos, de vez en cuando conversen algunos temasrelacionados con sus estudios o acerca de temas de actualidad, hagan deportes conjuntamente, salgan fuera de casa en familia, unos ayuden a hacer los deberes escolares y los segundos a hacer trabajoshogareños, discutan sobre diversas cosas y haya libertad para expresarse sobre aspectos que se refieren a la familia, no significa, necesariamente, que exista "comunicación", sino que una buena ysana"convivencia".
En todo hogar, cualquiera sea su condición social o económica, deben buscarse la convivencia y la armonía. Pero es responsabilidad principal de los padres abrir el camino de una buenacomunicación con sus hijos, sobre todo a partir de la infancia y en preparación o como base para cuando, por su natural desarrollo, inicien su etapa de la pubertad.
Una buena comunicación entre padres ehijos implica la confianza que los primeros ofrecen a los segundos para que estos últimos, sin timidez ni temores, puedan manifestarles sus problemas, contarles sus experiencias y expresarles cuantoles sucede en la vida diaria.
Mucho se critica a nuestra juventud por su comportamiento, su forma de enfrentar las cosas y hasta por la manera de vestirse o el tipo de música que escucha. Esto...