Análisis del cuento un señor muy viejo con las alas enormes ensayos y documentos

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  • Publicado : 23 de abril de 2010
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La impotencia humana en "A la deriva" de Horacio Quiroga

El cuento "A la deriva" de Horacio Quiroga trata el tema del hombre frente a la naturaleza. Al principio de este cuento, Paulino, el protagonista, pisa una serpiente venenosa que le da una mordedura en el pie. A causa de este incidente, Paulino inicia una serie de acciones que termina en un viaje por el río Paraná hacia unpueblo vecino donde espera que le salven la vida. Sin embargo, todos los esfuerzos del protagonista resultan inútiles y Paulino muere en su canoa flotando río abajo. La frase "a la deriva" se aplica a una embarcación que va sin dirección, a merced de las corrientes y las olas, tal como la canoa de Paulino al fin del cuento. El título señala la impotencia del ser humano frente al poder inconscientede la naturaleza. Para comprobar la validez de esta tesis, veamos cómo el texto presenta los remedios que Paulino prueba para contrarrestar los efectos mortales de este encuentro con la naturaleza.
Inmediatamente después de la mordedura, Paulino toma dos medidas perfectamente comprensibles.


El hombre echó una ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosabandificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó como de lomo, dislocándole las vértebras. (92)
El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y durante un instante contempló... Apresuradamente ligó el tobillo con su pañuelo, y siguió por la picada hacia su rancho. (92)Matar la víbora es la reacción normal de un hombre en estas circunstancias; sin embargo, es también una acción inútil. La serpiente ya lo ha mordido y el matarla ahora no puede cambiar nada. También es normal y lógico vendar la herida y tratar de impedir que el veneno invada todo el cuerpo. No obstante, este esfuerzo es igualmente vano ya que poco después, sobre "la honda ligadura del pañuelo, lacarne desbordaba como una monstruosa morcilla." (92) Paulino ha hecho todo lo que cualquiera hubiera hecho en tales circunstancias, pero sus esfuerzos no le sirven de nada.
Al llegar a casa, Paulino intenta llamar a su esposa, pero apenas puede porque, a causa del veneno, tiene la "garganta reseca" y una sed que "lo devora[ba]." (93) Por fin consigue pedirle caña y traga "uno trasotro dos vasos" sin resultado, porque no siente "nada en la garganta." (93) Bajo los efectos iniciales del veneno el hombre es incapaz de saborear la caña y de apagar la sed que lo tortura.
Es entonces que Paulino decide que el mejor remedio es echar su canoa al río y emprender el largo viaje al pueblo vecino. Poco después de llegar al medio del río, las manos le fallan y él se da cuentade que necesita ayuda para llegar al pueblo. Consigue atracar la canoa cera de la casa de su compadre Alves y empieza a llamarlo. Cuando Alves no responde, el lector se queda con la duda de por qué será. Sin embargo, podemos recordar que Paulino dijo que "hacía mucho tiempo que estaban disgustados" (95) y podemos concluir que esta capacidad esencialmente humana de enemistarse con los demásexplica el fracaso de su esfuerzo.
Ya casi vencido, Paulino vuelve al río. El paisaje que rodea la canoa y a su pasajero deja la impresión de una belleza poderosa y eterna, como vemos en el siguiente pasaje.


El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques debasalto asciende el bosque, negro también. Adelante, a los costados, detrás, siempre la eterna muralla lúgubre, en cuyo fondo el río arremolinado se precipita en incesantes borbollones de agua fangosa. (95)
Pero el texto nos recuerda en seguida de la amenaza escondida detrás de esta belleza: "El paisaje es agresivo, y reina en él un silencio de muerte." (95) La tarde y las fuerzas del...
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