Analisis Literario Cuento La Culpa Es De Los Tlaxcaltecas De Elena Garro

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 59 (14725 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 9 de marzo de 2013
Leer documento completo
Vista previa del texto
RECUPERAR A
ELENA GARRO
Textos de René Avilés Fabila,
Leonardo Compañ, Óscar López,
Susana Perea-Fox, Patricia Rosas L.
y Eduardo Ruiz Saviñón


La Jornada Semanal,   Domingo 8 de enero de  2006      núm. 566
[pic]
|La importancia de Elena Garro como narradora, dramaturga y mujer de ideas es tan incontestable como lo absurdo de ese |
|soslayamiento del que ha sido víctimadurante ya demasiados años. No tanto por homenajearla —aunque ciertamente la autora de |
|Los recuerdos del porvenir merece éste y muchos reconocimientos más—, sino con el propósito de poner de relieve para las nuevas|
|generaciones a una autora mexicana indispensable, dedicamos íntegro este número al registro y el análisis de los aspectos más |
|relevantes de una obra literaria fascinante y deadmirable actualidad. Agradecemos a la revista El perro Azul su autorización |
|para publicar estos textos. |

 
 





René Avilés Fabila
La estatura heroica de
Elena Garro
El nombre de Elena Garro parecía sepultado bajo la incomprensión de los intelectuales mexicanos, la críticaliteraria y los medios de comunicación insensibles o ajenos a los mejores valores del país. Sin embargo, poco a poco ha ido apareciendo; de entre las sombras a las que fue condenada, Elena ha sabido regresar sin mayor esfuerzo que el de su talento y sensibilidad literaria. Me atrevo a repetir algo que he dicho y escrito muchas veces: si hemos de dividir a la literatura en masculina y femenina, Elena essin duda la mejor narradora y dramaturga que el país ha podido dar; pero si asumimos una actitud más coherente, de entre hombres y mujeres de mucha calidad, ella sobresale, es una de las mejores novelistas y cuentistas del castellano.
|[pic] |
|Fotos: archivo La Jornada |


¿Qué sucedió? Habrá que remontarse a 1968, año fatal ygrandioso. Para Elena fue un desastre; con ingenuidad política, no supo realmente qué hacer y quedó inerme entre los "héroes" del movimiento y los villanos. Ambas formaciones fueron implacables con ella. Tomaron partido en su contra y en favor de un Octavio Paz que como por arte de magia se hizo uno de los favoritos de la "izquierda" intelectual. Su aparente renuncia a un importante cargo diplomático,que en rigor fue solicitar ponerse a disposición, lo puso al nivel de Revueltas y como autor de cabecera de trotsquistas como Adolfo Gilly, hoy consejero áulico del ingeniero Cárdenas.
La guerra fue impiadosa. Entre el gobierno de Díaz Ordaz y los "héroes" del ’68 —muchos con el tiempo enriquecidos y otros salinistas o zedillistas—, Elena salió al exilio. Un largo recorrido por España y Franciaantes de regresar a Ítaca- DF, traída por algunos de sus mejores y tal vez únicos amigos, entre otros José María Fernández Unsaín, Emilio Carballido y yo. Las dos Elenas padecieron penurias, solicitaron apoyo y hasta caridad. Lograron sobrevivir. Mientras tanto, Elena Garro no dejaba de escribir fascinantes historias que gradualmente han ido apareciendo y, en consecuencia, despertando la atencióndel público lector que con frecuencia permanece idiotizado creyendo que las letras nacionales se componen de tres o cuatro nombres que diario aparecen en los medios, de forma obsesiva, maniática.
Tengo la impresión de que, para la felicidad y la tranquilidad de las dos Elenas, nunca debimos presionarlas para dejar el exilio francés. Lo mejor hubiera sido conseguir recursos para ayudarlas allá,donde vivían pacíficamente dedicadas a la literatura y rodeadas del afecto incondicional de sus gatos. Pero muchos imaginamos que sería mejor traerlas y aquí apoyarlas. Fue un error evidente. Despertaron el morbo de la prensa, revitalizaron el odio de Octavio paz y de su séquito y el descontrol de la clase intelectual. Muchos se aprovecharon de su ingenuida para sacarles material o para hacer libros...
tracking img