Analisis protagoras

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PROTÁGORAS De la Introducción de Platonis Protagoras, de J. Adam y A. M. Adam, Cambridge 1962 (1893). La intención general y el objetivo del Protágoras Traducido por Oscar Velásquez. Al intentar comprender la intención y objetivo del Protágoras, se hallará que es conveniente, en primer lugar, ver la forma del diálogo separada lo más posible de su materia. Considerado en su forma, el diálogo esuna denuncia en primer lugar de Protágoras como educador de juventud. Sin embargo, Protágoras no es atacado como un individuo, sino como el más distinguido representante de los sofistas: “Reconozco que soy un sofista”, dice en 3117b, “y que educo a los hombres”; y antes que Protágoras aparezca en escena, Platón es cuidadoso en instruirnos acerca de la naturaleza de lo que se llama un ‘Sofista’.Pródico e Hipias, así como Protágoras, reciben su parte de ridículo, y se supone que sufren con él en la medida que el objetivo y método de su enseñanza concuerda con el de él, aunque ellos no son asociados directamente con él en su caída, la que, como rivales en la profesión, sin duda veían con algo más que imparcialidad de juicio. Es parte de la ironía de la situación cuando Pródico e Hipias nologran ver que a pesar de que en la situación actual es solo Protágoras el que lo pasa mal, el ataque en realidad es dirigido contra el Sofista profesional en general —ese “traficante o tendero de las mercancías de que se nutre el alma” (313c). En oposición a Protágoras, como el representante de los Sofistas, encontramos, como de costumbre, a Sócrates. Ya sea que en este caso se ha de considerar aSócrates hablando en representación de Platón o de sí mismo, lo investigaremos luego: mientras tanto, es conveniente señalar un particular aspecto en el que el contraste se presenta por sí mismo. Protágoras representa el principio de la makrología, Sócrates el de la brakhylogía: el primero se destaca en el discurso continuo, el segundo en el método de investigación mediante pregunta y respuesta. En laúnica sección del diálogo en que Sócrates deja de lado su método acostumbrado, para pronunciar una arenga sobre el poema de Simónides, afirma expresamente que el método de Protágoras es inútil, y que

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se debe admitir que él por sí mismo, sea intencionalmente o no, fracasa totalmente en su aplicación. En su aspecto formal, por consiguiente, el Protágoras puede considerarse como un intento demostrar la superioridad de Sócrates frente a Protágoras —de la dialéctica frente al discurso continuo. Pero el diálogo no es simplemente el “premio de un certamen filosófico” (ver 319a-320b): el tema de la disputa entre interlocutores rivales, es de gran importancia para la teoría de la educación. Este se suscita expresamente primero en 319a: ¿puede la virtud ser comunicada mediante enseñanza? Sino, la educación, como era entendida por Sócrates, no menos que por Protágoras, es imposible. Las dudas expresadas por Sócrates sobre el tema, en ninguna parte del diálogo significa negar lo que todo profesor que se respeta debe sostener como verdadero: que los atenienses no piensan que la virtud es enseñable no prueba nada, puesto que ellos pueden estar equivocados: el que los gobernantesatenienses no la enseñen a sus hijos podría solamente demostrar que ella no puede ser enseñada por los gobernantes atenienses (ver República VI, 492a ss.). Pero las razones aducidas por Sócrates contra el parecer de que la virtud puede ser enseñada, son juiciosamente escogidos con el objeto de forzar a Protágoras a defender su posición. Protágoras no fue solo profesionalmente un profesor de virtud, ypor consiguiente obligado a sostener que la virtud podía ser enseñada, sino que como el representante de los Sofistas, estaba obligado a sostener que las creencias y la práctica del Archi-sofista de todos ellos, el ateniense Demos (ver República VI 492a ss.), estaban en armonía con las suyas propias, En consecuencia, él responde a Sócrates con una terminante negativa: los atenienses ciertamente...
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