Anna o

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 41 (10080 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 22 de marzo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Anna O. : Buscando la palabra perdidapor Isabel Monzón (agradezco a la autora su amable permiso para publicar aquí su artículo) Volver |
Joseph Breuer, prestigioso médico vienés, había sido requerido para atender a una joven de 21 años, a la que en su historial apodó Anna. Cursaba el mes de diciembre de 1880 y era pleno invierno en Viena. En julio de aquel mismo año, coincidiendo con la épocaen que empieza a dedicarse al cuidado de su padre enfermo, Anna evidencia una “enfermedad nerviosa” que, por sus características, se diagnostica como histeria. Tos, anorexia, parálisis y, como una de las expresiones más significativas del cuadro, una grave perturbación funcional del lenguaje. El tratamiento se continúa hasta junio de 1882.
En el historial clínico, Breuer dice que Anna tiene “unainteligencia sobresaliente, un poder de combinación asombrosamente agudo e intuición penetrante; su poderoso intelecto había podido recibir un sólido alimento espiritual y lo requería, pero éste cesó tras abandonar la escuela. Ricas dotes poéticas y fantasía, controladas por un entendimiento tajante y crítico”. Esta última característica de la personalidad de Anna la volvía por completoinsugestionable, de tal modo que, para influir sobre ella, era necesario usar argumentos, no afirmaciones.
En 1953 Ernest Jones, quien fuera no sólo uno de los biógrafos de Freud sino además su discípulo - el menos creativo, el más obsecuente - revela, no sin cierta dosis de indiscreción y para gran desagrado de la familia de Anna, la verdadera identidad de ella. Se trataba de Bertha Pappenheim, muyconocida por su militancia feminista y su aporte a los derechos humanos, especialmente de la mujer y de los niños. Fue, además, la primera asistente social en Alemania y una de las primeras en el mundo.
Según Jones - quien advierte estar transcribiendo un relato que le hiciera Freud, recibido, a su vez, de Breuer - el tratamiento de Anna no finalizó con una exitosa alta, como se relata en el historial.Todo lo contrario, la terapia fue suspendida abruptamente en junio de 1882 por Breuer quien, por hablar permanentemente de Anna, había provocado los celos de su esposa. La “interesante” paciente, relata Jones, había desatado en su terapeuta una poderosa contratransferencia. Ella, “más enferma que nunca”, reaccionó ante el abandono desarrollando todos los síntomas de un falso parto histérico.Breuer, llamado por los familiares, concurrió otra vez a visitarla, la encontró en ese estado y la calmó con hipnosis. Luego él, “bañado en frío sudor abandonó la casa”. Al día siguiente viajó con su esposa, en una segunda luna de miel, a Venecia. El fruto de este viaje fue el nacimiento de una hija que, “concebida en circunstancias tan especiales, habría de suicidarse sesenta años más tarde, en NuevaYork”.
La tendenciosa versión de Jones, desacreditada por Henry Ellenberger en su historia sobre Anna O., ciertamente muy bien documentada, no sólo resta valor a la figura humana y científica de Joseph Breuer sino que, además, ofrece una lectura veladamente misógina acerca de Bertha Pappenheim. Ellenberger nos cuenta que Dora, la última hija de Breuer, nació el 11 de marzo de 1882 y que, por lotanto, debe haber sido concebida aproximadamente en junio de 1881, cuando Anna fue trasladada a una casa de campo para su internación y no en junio de 1882, como dice Jones. En consecuencia, el nacimiento de Dora Breuer no tuvo nada que ver con los avatares del vínculo de su padre con Anna O. Tampoco su suicidio. En un artículo de Lucy Freeman leímos el testimonio de una nieta de Breuer, según elcual su tía Dora vivía en Viena cuando Hitler tomó el poder. En el momento que la Gestapo llegó a su casa para llevarla a un campo de concentración, ella que, además, era víctima de un cáncer terminal, prefirió suicidarse. Hay otro testimonio, y es de Ernst Hammerschlag, psicoanalista y sobrino político de Breuer. Comentando el informe de Jones, dijo: “Breuer, que era un buen padre de familia, no...
tracking img