Antonio van leeuwenhoek

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 3 (722 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 12 de enero de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Antonio Van Leeuwenhoek

Leeunwenhoek nació en la ciudad de los molinos de vientos azules de las casas bajas su familia era muy respetable de fabricantes de cestas y cervezas.
Leeuwenhoek era unchico sediento de sabiduría y siempre le preguntaba a su padre que cual era el mal de las paperas y que era lo que provocaban.
La vida de Leeuwenhoek fue una lucha única, tenaz, contra las mayoresdificultades. Se atrevió a penetrar en las regiones habitadas por enemigos alevosísimos. Y el mismo anhelo movió todos los que, después del, se apasionaron por la caza arriesgada y fatigosa de nuevasespecies de microbios
Cuando tenía 21 años regreso a su ciudad natal y al instante abrió una tienda de telas se caso en segundas nupcias y tuvo varios hijos, le entro una extraña afición de tallarlentes y casi entre 20 y 40 años pasó de ser un hombre ignorante, no sabia mas que hablar holandés, dialecto despreciado por el mundo culto, en aquel tiempo se hablaba latín, a ser una persona muyinteresante.
Y esta su “ignorancia” fue una gran suerte para él, por que, aislado de toda la charlatanería de su tiempo, no tuvo otra guía que sus propias reflexiones y criterio. Visito las tiendas de ópticay aprendió los rudimentos necesarios para tallar lentes, curioseó sus métodos secretos de obtener metales de los minerales y se inicio en el arte de los orfebres. Era un hombre de lo más meticuloso.Leeunwenhoek era una persona obsesionada y sus vecinos pensaban que estaba loco pues siempre su afición de tallar lentes descuidaba a su familia.
Olvidando a su familia, sin preocuparse de susamigos, trabajaba hasta altas horas de la noche encontrando la manera de fabricar una lente minúscula de un diámetro inferior a 3 milímetros tan simétrica, que le permitía ver las cosas más pequeñasenormemente agrandadas y con una nitidez fantasiíta. Vivía satisfecho de sí mismo y en paz con el mundo; no-tenia otro deseo que el de examinar con sus lentes cuanto caía en sus manos.
Jamás escribió una...
tracking img