Apocalipsis z 3

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Manel Loureiro

2 Apocalipsis Z. La ira de los justos

3 (Apocalipsis Z 03)

    Tercera parte de la serie Apocalipsis Z. Tres supervivientes han logrado salir con vida de unas Islas Canarias arrasadas por los No Muertos. ¿Qué más deberán superar para conseguir sobrevivir en un mundo bajo la amenaza de los zombis? Cuando los tres supervivientes creían estar a punto de perecer en mitad delocéano, son rescatados por uno de los últimos grupos organizados que quedan sobre la Tierra. Obligados a acompañar a sus salvadores, llegan a una zona donde todo el mundo actúa como si el Apocalipsis jamás se hubiese desatado, pero pronto se dan cuenta de que algo siniestro se oculta bajo ese paraíso. Mientras tanto, a muchos kilómetros de allá, el único país que ha sobrevivido al Apocalipsisempieza a mover ficha para hacerse con el control del planeta. Atrapados en un torbellino de ambiciones, grupos enfrentados, castas y religiones que luchan por la supremacía, pero siempre rodeados por un océano de No Muertos, nuestros protagonistas tratarán de hacer lo que mejor saben: sobrevivir. Lo que no saben es que una nueva plaga asoma en el horizonte.
    © 2011, Manel Loureiro Doval
    ©2011, Random House Mondadori, S.A.
    Travessera de Gràcia, 47-49. 08021 Barcelona
    Diseño de la cubierta: Random House Mondadori, S.A.
    ISBN: 978-84-01-35217-1
    Éste es para Rita y mis padres, por su paciencia y amor infinito.
    Gracias por estar siempre ahí

1

    
    Cuando partas hacia Ítaca
    pide que tu camino sea largo
    y rico en aventuras y conocimiento.    K. KAVAFIS, «Ítaca»
    
    Como casi todas las cosas, empezó por puro azar.
    Aquel pedazo del océano Atlántico llevaba muchos meses sin ser testigo de nada excepcional. Durante el último año y medio, tan sólo un par de ballenas y algo de basura flotante habían cruzado por aquel espacio de mar, situado en un punto intermedio entre América y Europa. Aunque jamás había estado situado en lasprincipales rutas de transporte marítimo, la ausencia humana era más acusada que nunca. Ni un solo barco, ni una vela o columna de humo se vislumbraba en el horizonte. Nada.
    Era como si el ser humano hubiese desaparecido de la faz de la tierra. Y, pensándolo bien, eso era exactamente lo que había ocurrido. O casi. Pero en aquel punto perdido en medio del mar no había nada ni nadie a quien aquellole importase, o que al menos pudiese reflexionar sobre ello. Y sin embargo, allí continuaban pasando cosas.
    Al principio fue un pequeño aumento de temperatura, apenas unos cuatro o cinco grados. El sol de agosto había estado calentando la superficie del agua durante varios días seguidos, provocando una evaporación invisible, pero constante. Todas aquellas toneladas de vapor de agua habíanido ascendiendo rápidamente a la atmósfera, tan rápido que a medida que subían se enfriaban a toda velocidad transformándose en una densa capa de nubes. Al mismo tiempo, la presión atmosférica comenzó a caer en picado, mientras en las áreas circundantes el viento, impulsado por la diferencia de presión y la rotación de la tierra comenzaba a moverse en gigantescos círculos perezosos, que adquiríancada vez mayor velocidad.
    De haber estado allí presente algún meteorólogo (cosa difícil, porque en aquel momento apenas quedaban vivos unos cuarenta especialistas del clima en todo el mundo y casi todos ellos estaban más preocupados en sobrevivir que en contar isobaras) habría sido capaz de decir que aquello era una célula de convección de tormenta. O mejor dicho, una supercélula. Y que lassupercélulas eran sumamente extrañas tan al norte.
    Pero en aquel trozo de mar no había nada, ni nadie. Los satélites meteorológicos que debían vigilar el océano habían ido apagándose o se habían estrellado contra la atmósfera a lo largo de los últimos meses por falta de mantenimiento, y las salas de control en la tierra estaban abandonadas. Por otra parte, no quedaba nadie que pudiese dar...
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