Apolo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 27 (6657 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 6 de octubre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Apolo y Dafne |
|     El primer amor de Febo: Dafne la Peneia, el cual no | | | |
| el azar ignorante se lo dio, sino la salvaje ira de Cupido. | | | |
| El Delio a él hacía poco, por su vencida sierpe soberbio, | | | |
| le había visto doblando los cuernos al tensarle el nervio, |  455 | | |
| y: «¿Qué tienes tú que ver, travieso niño, con las fuertes armas?», | || |
| había dicho; «ellas son cargamentos decorosos para los hombros nuestros, | | | |
| que darlas certeras a una fiera, dar heridas podemos al enemigo, | | | |
| que, al que ahora poco con su calamitoso vientre tantas yugadas hundía, | | | |
| hemos derribado, de innumerables saetas henchido, a Pitón. |  460 | | |
| Tú con tu antorcha no sé qué amores conténtate| | | |
| con irritar, y las alabanzas no reclames nuestras». | | | |
| El hijo a él de Venus: «Atraviese el tuyo todo, Febo, | | | |
| a ti mi arco», dice, «y en cuanto los seres ceden | | | |
| todos al dios, en tanto menor es tu gloria a la nuestra». |  465 | | |
| Dijo, y rasgando el aire a golpes de sus alas, | | | |
| diligente, en el sombreadorecinto del Parnaso se posó, | | | |
| y de su saetífera aljaba aprestó dos dardos | | | |
| de opuestas obras: ahuyenta éste, causa aquél el amor. | | | |
| El que lo causa de oro es y en su cúspide fulge aguda. |  470 | | |
| El que lo ahuyenta obtuso es y tiene bajo la caña plomo. | | | |
| Éste el dios en la ninfa Peneide clavó, mas con aquél | | | |
| hirióde Apolo, pasados a través sus huesos, las médulas. | | | |
| En seguida el uno ama, huye la otra del nombre de un amante, | | | |
| de las guaridas de las espesuras, y de los despojos de las cautivas |  475 | | |
| fieras gozando, y émula de la innupta Febe. | | | |
| Con una cinta sujetaba, sueltos sin ley, sus cabellos. | | | |
| Muchos la pretendieron; ella,evitando a los pretendientes, | | | |
| sin soportar ni conocer varón, bosques inaccesibles lustra | | | |
| y de qué sea el Himeneo, qué el amor, qué el matrimonio, no cura. |  480 | | |
| A menudo su padre le dijo: «Un yerno, hija, me debes». | | | |
| A menudo su padre le dijo: «Me debes, niña, unos nietos». | | | |
| Ella, que como un crimen odiaba lasantorchas conyugales, | | | |
| su bello rostro teñía de un verecundo rubor | | | |
| y de su padre en el cuello prendiéndose con tiernos brazos: |  485 | | |
| «Concédeme, genitor queridísimo» le dijo, «de una perpetua | | | |
| virginidad disfrutar: lo concedió su padre antes a Diana». | | | |
| Él, ciertamente, obedece; pero a ti el decor este, lo que deseas | | ||
| que sea, prohíbe, y con tu voto tu hermosura pugna. | | | |
| Febo ama, y al verla desea las nupcias de Dafne, |  490 | | |
| y lo que desea espera, y sus propios oráculos a él le engañan; | | | |
| y como las leves pajas sahúman, despojadas de sus aristas, | | | |
| como con las antorchas los cercados arden, las que acaso un caminante | | | |
| o demasiadoles acercó o ya a la luz abandonó, | | | |
| así el dios en llamas se vuelve, así en su pecho todo |  495 | | |
| él se abrasa y estéril, en esperando, nutre un amor. | | | |
| Contempla no ornados de su cuello pender los cabellos | | | |
| y «¿Qué si se los arreglara?», dice. Ve de fuego rielantes, | | | |
| a estrellas parecidos sus ojos, ve sus labios, que no| | | |
| es con haber visto bastante. Alaba sus dedos y manos |  500 | | |
| y brazos, y desnudos en más de media parte sus hombros: | | | |
| lo que oculto está, mejor lo supone. Huye más veloz que el aura | | | |
| ella, leve, y no a estas palabras del que la revoca se detiene: | | | |
|     «¡Ninfa, te lo ruego, del Peneo, espera! No te sigue un enemigo; |...
tracking img