Apologia de socrates

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  • Publicado : 27 de febrero de 2011
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Los que han sembrado estos falsos rumores son mis más peligrosos acusadores, porque, prestándoles oídos, llegan los demás a persuadirse de que los hombres que se consagran a tales indignaciones nocreen en la existencia de los dioses.
La reputación que yo haya podido adquirir no tiene otro origen que una cierta sabiduría que existe en mí, una sabiduría puramente humana.
Un día Querafon habiendopartido a Delfos, tuvo el atrevimiento de preguntar al oráculo, si había en el mundo un hombre más sabio que yo; la Pythia le respondió que no había ninguno.
Ver atenienses de donde proceden esosfalsos rumores que han corrido contra mí, porque yo sé sobradamente que en mi no existe semejante sabiduría ni pequeña ni grande.
Fui en busca de los más sabios, de los músicos, de los poetas, de losartistas, Pero atenienses, los mas entendidos entre ellos me parecieron incurrir en el mismo defecto, porque no halle uno que, a titulo de ser bueno, so se creyese muy capaz y muy instruido en las másgrande cosas y no daban razón a lo que dicen. De estas indagaciones, atenienses, han nacido contra mi todos estos odios y estas enemistades peligrosas.
Dios es el verdadero sabio y que esto haquerido decir por su oráculo.

“El más sabio entre vosotros es aquel que reconoce como Sócrates que su sabiduría no es nada”.

Todos aquellos que convencen de su ignorancia la toman conmigo y no conellos, y van diciendo que hay un cierto Sócrates, que es un malvado y un infame que corrompe a los jóvenes.
Toda mi ocupación es trabajar para persuadiros, jóvenes y viejos, que antes que el cuidadodel cuerpo y de las riquezas, antes que cualquier otro cuidado, es el del alma y de su perfeccionamiento; porque no me canso de deciros que la virtud no viene de la riqueza, sino, por el contrario, lasriquezas vienen de la virtud y que es de aquí de donde nacen todos los demás bienes públicos y particulares.
En efecto ni Anito ni Melito pueden causarme mal alguno, porque el mal no puede nada...
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