Aportaciones del tribunal penal internacional para la antigua yugoslavia a la paz en los balcanes.

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aportaciones dEL tribunal penal internacional para la ex-Yugoslavia a la paz en los balcanes

José Ricardo de Prada Solaesa

I.- Instrumento para la salvaguarda de la paz y seguridad en los Balcanes. El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPAY), junto con el de Ruanda, forman parte de los Tribunales Penales Internacionales “ad hoc” específicos de Naciones Unidas (ONU),creados tras finalizar la guerra fría para juzgar los graves crímenes cometidos en determinados conflictos surgidos en la década de los noventa del siglo pasado. En realidad, no nacieron como genuinos mecanismos de protección de derechos humanos, o al menos no era ese su único objetivo, sino dentro de las acciones de Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales,establecidos directamente por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, dentro del Capítulo VII de la Carta de San Francisco[1][2], a través de la creación de un instrumento de justicia internacional, basado en la responsabilidad personal de los sujetos y no de los Estados, que sirviera de seria advertencia contra la sensación de impunidad imperante, en que parecían moverse las autoridades políticas ymilitares directas responsables de las atrocidades que se estaban produciendo en aquel momento, ante los atónitos ojos del mundo. Con ello se estaba reinaugurando una nueva época, interrumpida durante varias décadas, que conecta con los primeros intentos protagonizados por los Tribunales de Nüremberg y Tokio, tras la Segunda Guerra mundial[3][4].

II. El surgimiento del Tribunal PenalInternacional para la Ex Yugoslavia.

Como es bien sabido, el colapso del Estado Yugoslavo a la muerte de Tito y las tensiones interétnicas existentes determinaron su fragmentación, con el surgimiento, no pacífico, a partir de 1990, de varios nuevos estados que recibieron inmediato reconocimiento internacional, pero que encendieron la guerra de todos contra todos que prendió en aquellos lugares de laantigua Yugoslavia en los que hasta entonces convivían o al menos coexistían varias etnias.

Los episodios bélicos especialmente crueles y violentos que se estaban produciendo en las proximidades del corazón de Europa, retransmitidos a diario prácticamente en directo por los medios, con decenas de miles de muertos, heridos, mujeres violadas, limpieza étnica, etc., llevaron a que, de forma unánime,el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, por Resolución nº 827 de 25 de mayo de 1993, creara un Tribunal ad hoc para juzgar a aquellos presuntos responsables de las más graves violaciones del derecho internacional humanitario que se estaban produciendo. Lo dotó de su propio Estatuto y estableció su sede en la Haya (Holanda). Se le dio competencia sobre los hechos producidos desde el 1 de enerode 1991 en adelante, en el territorio de la ex-Yugoslavia, y que constituyeran alguno de los crímenes previstos en los artículos 2 a 5 del Estatuto: Crímenes de guerra (Convenios de Ginebra y leyes y usos de guerra); genocidio; y crímenes de lesa humanidad. Sobre estos crímenes, ejercería el TPIY competencia concurrente, pero preferente, con los Tribunales locales.

III. Tribunalcuestionado.-Su base jurídica no fue, por tanto, un tratado internacional, ni siquiera un acto de la Asamblea General de Naciones Unidas, sino una resolución del órgano ejecutivo de Naciones Unidas[5]. Analizado desde una perspectiva política clásica de separación de poderes, resulta difícil reconocer a este órgano de la ONU capacidad de legislar normas penales de carácter internacional[6], y establecer untribunal de justicia con jueces independientes e imparciales[7] con facultades de juzgar crímenes internacionales. Estos puntos débiles, que lastran a estos tribunales desde su creación les han hecho tributarios de fuertes críticas y controversias jurídicas, no del todo infundadas, incluso hasta el punto de cuestionar su propia legitimidad jurisdiccional, y sembrar dudas sobre su consideración como...
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