Ayax

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 48 (11928 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 20 de marzo de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Libros

SÓFOCLES

ÁYAX

Personajes: Minerva Ulises Áyax Tecmesa Un Mensajero Teucro Menelao Agamemnón Coro de Marineros de Salamina Personajes Mudos: Un Pedagogo (o engargado de acompañar aun niño pequeño) Eurisaces Un heraldo del ejército.

Minerva.- ¡ Oh hijo de Laertes!, siempre te veo movido por el deseo de hacer algo en contra de tus enemigos; y ahora mismo te estoy viendo cerca delas tiendas de Áyax, al extremo de la fila de las naves aqueas, buscando y examinando las pisadas recientes de aquel. Bien te guían, como si fueran de una perra lacedemonia, los

Libros

vestigios de sus huellas. Allí dentro está el hombre; bañada la cabeza en sudor y las manos ensangrentadas. no tienes ya necesidad de ver nada dentro de esa tienda. Explícame la causa que te trae tan afanoso,para que te diga lo que sé acerca de esto. Ulises.- ¡ Oh Minerva, la que más quiero de todas las diosas! ¡Cuán fácil me es conocer tu voz, aunque tu seas invisible, y como la oigo resonar en mi espíritu, cual el eco estrepitoso de la corneta tirrenia! Bien has comprendido ahora que rondaba en torno a ese enemigo, Áyax, el del escudo. Es a él, pues, y no a otro a quien busco desde hace ya rato. Sibien no estamos del todo seguros, pues no lo hemos visto, esta noche parece que ha cometido contra nosotros una acción inconcebible. Para averiguar la verdad, me he impuesto yo voluntariamente este trabajo. Hemos encontrado despedazadas y degolladas por alguien todas las bestias, y a los mismos pastores. Todos acusan a Áyax de ese hecho; y uno de los guardas me dijo que le vio caminando solo porel campamento con la espada recién teñida en sangre. Yo sin perder tiempo, vengo siguiendo sus huellas: distingo bien unas, pero hallo otras dudosas y no sé cómo averiguar la verdad. Así es que vienes a tiempo, porque yo en todas las cosas, antes y ahora, me he dejado conducir por ti. Minerva.- No lo ignoro, Ulises, y como fiel guardián me puesto en camino para ayudarte en tu empresa. Ulises.-Querida reina, ¿será útil el trabajo que me he tomado? Minerva.- ¡ciertamente! porque ese hombre es quien ha hecho eso. Ulises.- ¿Y qué locura le impulsó a obrar así? Minerva.- La furia que le cegó por la adjudicación de las armas de Aquiles. Ulises.- ¿Y por qué se lanzó sobre los rebaños? Minerva.- Porque creía que mojaba su mano en vuestra sangre. Ulises.- ¿De modo que su propósito era matar a losargivos? Minerva.- Y lo habría hecho, si yo me hubiera descuidado. Ulises.- ¿Y con qué audacia y osadía se determinó? Minerva.- Furtivamente se lanzó de noche contra vosotros. Ulises.- ¿Y consiguió acercarse y ponerse a punto de realizar su propósito? Minerva.- Ya estaba casi a las puertas del campamento. Ulises.- ¿Y cómo detuvo su mano ávida de matanza? Minerva.- Yo le alejé de allí con imágenesartificiosas que eché a los ojos, y lo lancé sobre el ganado que, mezclado y no repartido todavía, estaba al cuidado de los pastores. Se precipitó sobre las bestias, matando despiadadamente a los corníferos carneros, hiriendo aquí y allá, creyendo que degollaba con su propia
http://www.biblioteca.org.ar/autor.asp?texto=s&offset=900 (2 of 28)05/01/2007 05:41:16 p.m.

Libros

mano a los dosátridas, y a otros jefes del ejército. Y al hombre, que se revolvía en su furiosa demencia, le incitaba yo, y lo lancé en las redes de la desgracia. Luego, cuando cesó de matar, ató con cuerda a los bueyes y demás bestias que quedaron vivas , y se los llevó a su tienda, creyendo que conducía hombres no bestias; y ahora los atormenta, atados en su tienda. Voy a mostrarte esta locura, para que, despuésde verla, la refieras a todos los argivos. Quédate aquí con confianza y no temas nada de ese hombre, que yo, desviando de sus ojos los rayos de luz, le impido que vea tu cara.- ¡Hola! ¡Tú que oprimes con ligaduras manos cautivas! te llamo para que salgas. A Áyax digo, ven aquí fuera. Ulises.- ¿Qué haces, Minerva? No le llames afuera. Minerva.- Cállate y no temas nada. Ulises.- ¡Por los dioses!...
tracking img