Beyond capital

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 91 (22520 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 20 de noviembre de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
El primer caso se desprende de una cita tomada de un reciente editorial de The Economist de Londres:
Resulta desalentador considerar precisamente cuánto gira en tomo al asunto de la productividad en los Estados Unidos. Las valoraciones de la bolsa, confusas incluso ahora según criterios históricos; la estabilidad financiera mundial; las perspectivas para el nivel de vida no sólo en los EstadosUnidos, sino en todo el mundo; la probabilidad de éxito a largo plazo de la combinación de baja tasa de inflación y alta tasa de empleo: todas estas cuestiones y otras más dependen de si la productividad en los Estados Unidos realmente tomó un nuevo camino de crecimiento más rápido, como se supuso en general, a finales del decenio de 1990. Durante el año pasado, se puso en evidencia que muchas delas aseveraciones hechas por la nueva economía eran falsas: la noción de que el ciclo económico estaba muerto; que el gasto en tecnología de la información era a prueba de recesión; que los métodos clásicos de valorar las acciones eran en lo sucesivo irrelevantes, etc. Ahora, sin embargo, el pilar más importante de la nueva economía ha sido, si no demolido, por lo menos gravemente golpeado. [2]
Y,como conclusión, el mismo editorial dice a los lectores que, a su debido tiempo, habrá de pagarse un precio por todos esos falsos supuestos. En consecuencia, los “fanáticos de la nueva economía […] pueden tener que lamentar haber apostado tanto no a un avance sólido y plausible, sino a un milagro que ahora resulta no haber ocurrido” [3] . Por ende, en este caso, podemos ver claramente lafragilidad de los supuestos formulados de manera precipitada, que ahora denuncia como indudablemente falsos el mismo The Economist. Sin embargo, el problema es que todos estos supuestos están en pleno apogeo, proclamados con afán como los sólidos pilares de las estructuras teóricas más actualizadas. Como tales alaban las excelencias de nada menos que “la nueva economía”, que, a su vez, se supone quegarantiza inversiones en gran escala en nuevas burbujas de los mares del Sur. Como sabemos, las sumas comprometidas en la reciente implosión de “la nueva economía” fueron tan inconcebibles que en un año las pérdidas del NASDAQ representaron dos veces y media la cantidad total de las reducciones fiscales anunciadas por el presidente George W. Bush, para todo el decenio venidero, quedando estas últimasanuladas (y de inmediato recortadas fuertemente por el Congreso). Por consiguiente, las pérdidas del NASDAQ en un año fueron treinta veces superiores a los correspondientes ahorros fiscales anuales previstos. El hecho de que la sabiduría del editorial de The Economist equivalga a “ser sabio después de ocurridos los hechos” no debe preocuparnos demasiado en el contexto actual. Después de todo, elarsenal teórico de la revista es muy parecido a lo que sus redactores principales ahora critican tardíamente, siempre preparado a partir de una perspectiva de muy corto plazo. Ésta es la razón por la cual The Economist puede cambiar fácilmente su posición -para tomar como ejemplo algo que de ninguna manera tiene poca importancia- de la idealización largo tiempo mantenida de “la economía de escala” alo diametralmente opuesto, denunciándola como la des-economía de escala cuando fracasa la panacea antes defendida, y defender nuevamente la economía de escala cuando esta última parece ser más conveniente.
El segundo caso que mencioné al comienzo de este trabajo me atañe mucho más de cerca. Se refiere a una concepción de organización del sistema productivo –bajo los principios rectores de laeconomía planificada– que pretende proporcionar una alternativa viable frente a la característica propensión a los accidentes de la economía de mercado capitalista.
El caso que citaré realmente ocurrió, pese a que hoy pueda parecer bastante increíble. Pero ocurrió. Cuando me enteré del caso, en el verano de 1954 (no por la prensa, donde estos asuntos no podían mencionarse, sino en la sala de un...
tracking img