Bicentenario

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El sueño… de conquistar el mar

Hace mucho tiempo, en una aldea de la costa pacifica de Colombia, existió un pescador llamado Arturo. Arturo vivía en una humilde cabaña con su anciana madre llamada Rebeca, a la que cuidaba con gran cariño. Gran parte del pescado que capturaba en sus salidas al mar, en lugar de venderlo, se lo daba a ella para que pudiera comer. Por eso se esforzaba siempre enpescar todo lo que pudiera y se sentía muy preocupado cuando la pesca era escasa, como le sucedía últimamente.

Cierto día en que Arturo regresaba a casa con las manos vacías, muy afligido por no haber logrado capturar ni un sólo pez y preocupado por no poder darle nada a su madre, le ocurrió una cosa maravillosa. Mientras caminaba por la playa, se encontró de repente con un grupo de pilluelosque estaban maltratando a una pequeña e indefensa tortuga. Le daban patadas, la ponían del revés sobre su concha, e incluso uno de ellos empezó a darle golpes con una vara. 

Arturo, sintiendo lástima de la tortuga, rogó a los niños que la dejaran en paz y le permitieran devolverla al mar. Pero los niños se negaron. "¿Devolverla al mar, dices? ¡De eso nada! Esta tortuga la venderemos en elmercado del pueblo". "En ese caso, vendédmela a mi", respondió Arturo. "No tengo dinero, pero os puedo dar mi camisa a cambio". Los niños aceptaron el trato, considerando que una camisa vieja y harapienta era mejor que nada, y le entregaron la tortuga a Arturo. Éste la llevó al mar y la puso inmediatamente en libertad. La tortuga, antes de marcharse, asomó la cabeza por encima de la superficie delagua y saludó a Arturo con una reverencia en señal de agradecimiento.

Tras liberar a la tortuga, Arturo regresó a su casa, con las manos vacías pero contento por la buena acción que había realizado. "Lo siento, madre", fue lo primero que dijo al entrar en casa, "hoy tampoco he podido pescar ni un sólo pez. Y además he tenido que darle mi camisa a unos niños para que dejaran de maltratar a unatortuga." "Tranquilo", respondió la anciana, "has hecho lo que debías. No te preocupes por no haber podido traerme nada de comer". "Mañana será muy distinto, seguro que conseguiré pescar muchos peces". 

Al día siguiente, Arturo se hizo a la mar en su barca desde antes de que saliera el sol, pero tampoco en esta ocasión consiguió pescar ni un sólo pez. No obstante, en un momento dado, notó queel hilo de su caña se tensaba repentinamente. Al cabo de un momento, apareció sobre el agua la cabeza de la tortuga a la que había salvado el día anterior. "Arturo, te ruego que subas a mi espalda", habló la tortuga. "¿Cómo voy a subirme a tu espalda, con lo pequeña que eres?", respondió Arturo. Tú no te preocupes y súbete a mi espalda", insistió la tortuga. Y Arturo se decidió a hacer lo que elanimal le pedía, y con gran sorpresa suya, al poner los pies sobre el caparazón de la tortuga, ésta se hizo mucho más grande, de forma que podía transportar al pescador con holgura. 

Nada más sentarse sobre el caparazón de la tortuga, Arturo se vio envuelto en un profundo y agradable sueño.  Al despertar, Arturo comprobó que se encontraba en un lugar totalmente desconocido. La tortuga lehabía transportado por las profundidades del mar hasta el maravilloso palacio de un dragón. Frente a él, una hermosa princesa (Sofia) le saludó. 

"Arturo, espero que hayas tenido un buen viaje y que hayas descansado bien", le dijo la princesa, con voz dulce, mientras le tomaba de la mano. "Yo soy aquella tortuga a la que ayudaste ayer. Siempre que quiero salir al mundo de la superficie, tengo quecambiar de forma. Me convertí en una tortuga y salí al exterior, y tuve la mala suerte de ser capturada por aquellos niños. Seguramente me habrían matado de no haber sido por ti, y quiero darte las gracias por haberme salvado. En agradecimiento, te mostraré las maravillas del Palacio del Dragón. Te ruego que te quedes aquí para siempre."

Y así lo hizo. La princesa sentó a Arturo en una...
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