Big ban

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 16 (3973 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 17 de noviembre de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
CAPITULO 2
Allá por 1992, mientras cursaba mis estudios, un día vino Fernando Oris de Roa a darnos una charla. Recuerdo que la cartelera decía "Fernando Oris de Roa, presidente de la compañíacerealera Continental, conferencia 6 pm, Aula Magna". No tenía idea de quién era Fernando, que años después sería el fundador de la empresa San Miguel -el principal productor y distribuidor independiente delimones del mundo—. En esa charla descubrí a una de las personas menos convencionales que uno puede llegar a conocer. Recuerdo que quedé pasmado con sus ideas. Por ejemplo, ahí, delante del rector de la Universidad, nos dijo que no había que estudiar demasiado, que era mejor ser un "alumno del montón", porque, si no, uno se perdía de hacer otras cosas; que a uno le tenía que ir bien en susestudios, pero no demasiado bien.

Esa tarde, Fernando dijo algo que me quedó grabado a fuego: "Mientras en los Estados Unidos y Europa todos buscan crear la gran idea, en países en desarrollo como los nuestros, lo que hace falta es buscar viejas ideas e implementarias mejor que los demás. ¡Por eso estamos en el Paraíso!".

Para mí fue una conmoción, porque en ese momento estaba enfocado en encontrarlas nuevas grandes ideas brillantes. Con un grupo de amigos nos reuníamos jueves por medio en un bar a pensar posibles negocios. Se nos habían ocurrido tres. Uno era crear una carta denoticias (newsletter) para escuelas de enseñanza media. Otro consistía en un servicio para lavar perros a domicilio, pero cuando empezamos a estudiar el mercado comprobamos que ya existían muchos. El tercero erallevar camellos a un balneario de moda. ¡Esta sí era una idea original! Como el comienzo del verano austral coincide con las fiestas de fin y comienzo de año, creíamos que la gente estaría dispuesta a pagar por tener a los Reyes Magos, montados en verdaderos camellos, visitando sus casas. No recuerdo cómo surgió exactamente, pero empezamos a analizarla y la consideramos de lo más creativa. Se noshabía ocurrido que además, durante el día, los veraneantes podían usar los camellos para paseos. Hasta imaginamos que las modelos que concurrían al balneario podrían imponer la moda. ¿No sería cool andar en camello, mucho más que en jetski, cuatriciclo o caballo?

Aproveché la presencia de Fernando en la Universidad para comentarle la idea. Me miró y me dijo:

—¿Y cómo lo vas a escalar?
—¿Y esoqué quiere decir? —le pregunté, empezando a dudar de mis conocimientos.
—¿En qué escala vas a trabajar? ¿Cuánto se puedefacturar con eso? ¿Cuánto mide el mercado? —Y así siguió con una serie de preguntas que abarcaba desde qué trámites había que hacer para importar los camellos y cuánto costaba mantenerlos alimentados y sanos, hasta qué pensábamos hacer con ellos cuando terminaran la vacacionesveraniegas... si matarlos ollevarlos a mi casa... Me hizo ver que, a menos que para el resto del año consiguiera un trabajo en el que me dieran licencia para pasar todos los veranos con los camellos, el dinero que ganase con la "brillante idea" te-nía que dividirlo por doce meses, no sólo por los tres ocuatro de la temporada. En estas condiciones, ¿seguía siendo atractivo el negocio? Además, ¿me ibaa pasar,por ejemplo, diez años haciendo esa vida? Su comentario final fue contundente:

— ¡Deja de pensar ideas chiquitas! ¡Deja las ideas "geniales" y busca ideas viejas, simples, para hacerlas mejor que nadie!
—¿Y cómo hago para pensar en una idea simple?
—Ya se te va a ocurrir, no te preocupes...
Una idea simple

Fernando Oris de Roa tenía razón. Años despuésde esa conversación, mellamó Guillermo Schettini, de quien ya hablé en el capítulo anterior. Me invitó a visitar una de sus empresas, Sparkling, la principal embotelladora de agua para bebederos de oficina en la Argentina. Quería que lo ayudara en una valuación para venderla.

La empresa estaba en un barrio de Buenos Aires llamado Palermo, y en el mismo inmueble funcionabanla fábrica, los depósitos y las oficinas. Era...
tracking img