Biografia de jose felix estigarribia

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José Félix Estigarribia
(Caraguatay, 1888 - Los Altos, 1940) Militar y político paraguayo que fue el presidente de la República desde agosto de 1939 hasta septiembre de 1940. Militar de carrera y uno de los héroes más respetados del país, era hijo de Mateo Estigarribia y Casilda Insaurralde. Ingresó al ejército en mayo de 1910. Antes se había graduado de agrónomo en la Escuela de Agricultura. En1911 fue enviado a Chile para mejorar su preparación académica.
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EL MARISCAL DE AMÉRICA
"MARISCAL JOSÉ FÉLIX ESTIGARRIBIA"
Se dan circunstancias en el devenir de los pueblos que, vistas de cerca, parecieran adversas e incluso funestas. No obstante, habrá de ser la Historia la que dicte, con la justiciera perspectiva del tiempo, el fallo definitivo.
Nos atreveríamos a ratificar lo que yaexpresamos una vez, que tal sería el caso del motín inspirado por el inquieto coronel Albino Jara, el 2 de Julio de 1908. Cuartelazo alocado este, que troncharía la gestión del presidente Ferreira, quien realizaba esfuerzos por arrancar a nuestro país de la sima en que lo sumergiera la guerra. Pero, ¿como una expresión de irresponsable insubordinación, en época tan difícil, con todas las secuelasque genero, podríamos considerarla, posteriormente, positiva?
Para entenderlo, hagamos un poco de historia: Eran tiempos aquellos en que gravitaba poderosamente, en el escenario nacional, la brillante juventud de posguerra, denominada luego "generación del 900".
El Destino, cual si quisiera compensar a nuestro país de tanta desdicha e infortunio, se mostró pródigo en dones intelectuales ymorales: Cecilio Báez, el mentor del grupo, es, a los 30 años, por su cultura excepcional, todo un maestro; Manuel Domínguez, a los 28 años, es catedrático, parlamentario y periodista consumado, paladín de nuestros derechos en el conflicto chaqueño; Fulgencio R. Moreno, el gran historiador de Asunción y abogado del Chaco, "cuya musa era una cedula real y su oficio doctor en limites", según palabras deJusto Pastor Benítez; Juan E. O'Leary pone su inteligencia privilegiada y su vigorosa y apasionada pluma al servicio de un pueblo abatido y desmoralizado, que pugna por reencontrarse; Manuel Gondra, cuya cultura humanística era tan vasta que sus contemporáneos lo comparaban con Menéndez y Pelayo; Ignacio A. Pane, sociólogo y poeta; Eligio y Eusebio Ayala, que años más tarde habrían de consagrarsecomo consumados estadistas; Francisco Pérez Acosta, Eugenio A. Garay y otros.
Plumas brillantes todas, republicanas unas, liberales otras, que polemizaban acremente desde las páginas de los periódicos, fustigando o defendiendo al gobierno, según fuera el grupo a que pertenecieran.
Toda esta proficua labor periodística, altamente positiva, como lo son siempre los enfrentamientos ideológicos queayudan a esclarecer verdades, sumada a las obligadas tertulias de café o del Centro Español, cenáculo entonces de la intelectualidad de la época, inquietaban a los jóvenes militares, muchos de ellos de escasa formación cultural y cívica, incitándoles a actuar, directamente, en política.
Tal sería, entre otros, el caso de Albino Jara, que ya en 1904 participaba en el golpe liberal del generalFerreira, que iba a destituir al presidente Escurra. Cuartelazo este que permitirá al partido triunfante la permanencia, por 32 años consecutivos, en el poder.
Pero a Jara, impulsivo y ambicioso, no le satisface ser uno más del grupo, quiere papeles protagónicos y, para ello, da el golpe del 2 de julio de 1908, al que seguirán otros golpes y contragolpes en 1909, 1911, 1912, que sumirán al país en laanarquía. Muerto Jara, la convulsionada política local gozara de diez años de relativa tregua. Pero Albino Jara, en este ensayo, solo nos interesa como instrumento -¿casual?- del Destino que, ¡al fin!, depararía al país el Hombre capaz de vindicar derechos, recuperar territorios, impunemente usurpados, y transformarnos de pueblo vencido y humillado, ¡en pueblo victorioso y triunfante!
Veinte años...
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