“Black mass. apocalyptic religion and the end of utopia”

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 7 (1608 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 7 de diciembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
“Black Mass. Apocalyptic Religion and the End of Utopia”

John Gray, destacado filósofo político británico, hace revisión de los orígenes del pensamiento utópico y su incidencia en las corrientes contemporáneas. Para ilustrarlo, Gray realiza un repaso a las principales ideologías que han marcado el curso histórico del último siglo, con especial atención al proyecto mesiánico emprendido por laadministración Bush.

Las ideologías laicas más influyentes del mundo contemporáneo se concibieron a imagen del Cristianismo. Estas emergieron convertidas en versiones del mito del Apocalipsis, cuya creencia confiaba en la llegada de un suceso que cambiaría el mundo y pondría fin a todos sus conflictos….”Las ideas escatológicas del Cristianismo fueron reprimidas sólo para regresar comoproyectos de emancipación universal” (1) Según el autor, movimientos secularistas posteriores al Reformismo , entre ellos; el jacobinismo, el bolchevismo y el nazismo, heredaron en su pensamiento la promesa cristiana de salvación universal.

El pensamiento utópico, basado en un mundo sin conflicto, no sólo hizo mella en los movimientos revolucionarios de la izquierda sino que pasó a ser apropiadopor la derecha tras la caída del Muro de Berlín. La derecha liberal adoptó las líneas de pensamiento de la Ilustración -que al mismo tiempo renovaba parte de los mitos del Cristianismo- por el cual el mal podría ser erradicado alcanzando un estado de mundo ideal. En el siglo XXI la derecha ha revivido las ideas imposibles de la izquierda como vehículo para emprender un cambio revolucionario.A partir de esta premisa, tal como sostiene John Gray, se destaca la influencia cristiana en la idea moderna de progreso. Según el autor, las primeras aportaciones sobre ésta se pueden encontrar en el libro de la Revelación. Los cristianos más tempranos pensaban que su paso por el mundo conduciría a algo mejor que lo que había podido existir en el antiguo mundo pagano y judío. Tras elReformismo, los puritanos trasladaron la idea de que el esfuerzo del ser humano podría acelerar la llegada de un mundo perfecto. A partir de ésta, la historia se concibe como un movimiento progresivo; existe un punto final cuando el mal es superado. Aunque la mayoría de las corrientes modernas han rechazado la idea de un estado final de perfección, han acabado exponiendo a la historia como lalucha entre las fuerzas del bien y el mal. Coincidiendo con la visión de otros autores como Eric J.Hobsbwan, Gray señala que los grupos milenarinos cristianos son en realidad las versiones primitivas de los movimientos revolucionarios. A pesar de que estos se revelasen contra el orden establecido en realidad no hacían más que demandar mejoras específicas a la sociedad. Otras teorías modernasde progreso sostienen que el incremento del conocimiento capacita a la humanidad para mejorar su propia condición. Sin embargo Gray señala que el ser humano no avanza o retrocede… “no existe una entidad colectiva con propósitos o intenciones, sólo luchas efímeras en las que cada ser humano tiene sus pasiones e ilusiones” (2).

Por último, otros defensores de las teorías de progreso – entre ellossocialdemócratas, marxistas, anarquistas o positivistas tecnocráticos- mantienen que la ética y política es lo mismo que ciencia y que, cada una de ellas, lleva incondicionalmente a grandes avances en el futuro. Según sus seguidores, el avance en la sociedad es acumulativo en un proceso de mejora sin límites. Sin embargo, como indica Gray, la humanidad no ha dado signos de ello y de hecho “lo quepuede ser ganado siempre puede ser perdido en un parpadeo” (3).

Continuando con el hilo de la obra, el autor expone la repercusión del Cristianismo en el comportamiento del imperialismo liberal. Como se ha señalado anteriormente, la emergencia de la derecha utópica comenzó como un movimiento secular a principios de los 90. Sin embargo, como expone el filósofo político John Gray, a medida...
tracking img