Cadmo y el vellosino

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cadmo y el vellosino de oro

Mitos y Leyendas: Cadmo Se dice de Cadmo, el tirio, que fue el primero que enseñó el uso de las letras en Grecia. Y una extraña misión alejó a este extranjero de su casa más allá del mar. Por Manuel Burón
Su padre, el rey Agenor, tenía una hija, Europa, en quien recayeron los ojos de Zeus y se la llevó para él. Cuando Europa estaba jugando con sus compañeros enla orilla del mar, el dios se le apareció en forma de toro, blanco como la leche; ella lo acarició y adornó su cabeza con flores, mientras el toro lamía su cuello, mugiendo como si al respirar lanzase un hechizo sobre la doncella tiria, que dio un beso a esta real criatura. Tumbado sobre la hierba la juguetona chica se desnudó para montar sobre su ancho lomo. Ella gritó de miedo cuando el t oro selanzo con ella al mar. Sin hacer caso a sus ritos, llevo ese ligero peso sobre las olas, que se sujetaba a sus cuernos floreados y miraba hacia la orilla, que pronto desapareció bajo sus lágrimas. Nunca más vería su tierra nativa. Con delfines y nereidas jugueteando por el camino y los tritones soplando, sus cuernos mostrando el júbilo nupcial toda la noche, el toro nadó rápido y fuerte como unagalera; entonces a la luz del día dejó a Europa en una isla que en realidad era Creta. Allí el toro desapareció y Zeus tomó su propia forma de dios para decirle que lo que había hecho era por amor. Afrodita también apareció para reconfortarla, prometiéndole que una cuarta parte del mundo sería llamada con su nombre. Así pues la doncella se olvidó de su casa asiática y llegó a ser la madre de Minosy Ramadanto, que se sentaban en Hades como jueces de la muerte.

Pero el rey de Tiro nunca cesó de llorar a su hija perdida. Cuando sus asustados compañeros de juegos regresaron corriendo, gritando lo que le había ocurrido, él se llenó de ira y de dolor. Amargamente reprochó a sus tres hijos, Cadmo, Fénix y Cilix, por no proteger a su hermana, les envió en su búsqueda y les prohibió regresar acasa si no encontraban a Europa.

Los tres jóvenes salieron acompañados de su dolorosa madre Telefasa, que no podía descansar mientras su querida hija estaba tan extrañamente desaparecida. Durante semanas ellos anduvieron de aquí para allá. Durante meses y años buscaron por todas partes donde oían hablar de Europa, pero nadie la había visto. El primero en cansarse fue Fénix, que se separo parahacerse una casa en la tierra llamada por él mismo Fenicia. Entonces Cilix también se canso de las grandes andaduras y se estableció en el país de Cilicia. Cadmo y su madre continuaron, pero ella por el viaje y la pena se dispuso a morir; sus últimas palabras fueron para él un encargo: que no abandonase la búsqueda.

Con unos pocos sirvientes que le habían seguido de Tiro, Cadmo cruzó el mar yentró en Grecia; pero ni allí encontró noticias de su hermana, así que finalmente él perdió toda esperanza de encontrarla viva. Sin ella no podría ver la cara de su padre, y él no sabía dónde formar un hogar. Se dirigió al famoso oráculo de Apolo en Delfos, él pidió su consejo y se le ordenó seguir a una vaca que encontraría pastando sola en un prado y en el primer lugar donde la vaca se tumbaraél construiría una ciudad y la llamaría Tebas. Pronto encontró la vaca, que anduvo delante de él guiándole junto con sus hombres durante muchas leguas, a través de campos y colinas, a una tierra de montañas y llanos a la que llamaban Beocia. Allí finalmente la vaca, mugiendo al cielo, se tumbó en la hierba; así pues Cadmo tomó esta señal como el final de su larga andadura. Agradecidamente besó latierra extranjera que un dios parecía darle como propia.
Pero la tierra tenía un temible señor al que debía tener en cuenta. Proponiendo ofrecer un sacrificio a Palas-Atenea que podría ayudarle, él envió a sus sirvientes a por agua de una fuente que salía de una oscura cueva; su boca estaba escondida en un espeso bosque de robles musgosos que nunca habían sido tocados por un hacha. Los hombres...
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