Carta al maestro

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas: 7 (1634 palabras)
  • Descarga(s): 0
  • Publicado: 12 de septiembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Septiembre es el mes de la escuela: en él está el día del maestro, del bibliotecario, del preceptor, del director, del profesor, del estudiante…

Hoy quiero saludar a todos aquellos que hay elegido la escuela como su vocación y modo de vida, porque se docente hoy es jugarse por un futuro mejor, aportar un granito de arena para que el mundo y la sociedad en que vivimos sean un poco mejores cadadía. Ser educador hoy es portar una tarea de amor: dar a los alumnos con la luz del conocimiento es el mejor regalo que les podemos hacer, y con que uno de cada grupo que manejamos reciba el mensaje, haga germinar la semilla que sembramos en él, mantenemos la esperanza de que algo podrá cambiar en nuestro mundo.

Les regalo esta reflexión, a los que son maestros con título, pero que sobre todoson maestros de alma, algo que ningún diploma certifica. No es un discurso del día del maestro ni una carta para los maestros, es un simple cuento, pero lo encontré sumamente lindo, porque a cualquiera de nosotros nos podría pasar. Sirve para reflexionar sobre nuestra labor diaria, para regalarlo a los colegas amigos… y nos ayuda a no perder las ganas y a seguir adelante con la misma pasión quehasta ahora.

-~- * -~-
Virtudes Choique

Había una vez una escuela en medio de las montañas. Los chicos que iban a aquel lugar a estudiar, llegaban a caballo, en burro, en mula y en patas.

Como suele suceder en estas escuelitas perdidas, el lugar tenía una sola maestra- una solita, que amasaba el pan, trabajaba una quintita, hacía sonar la campana y también hacía la limpieza.

Me olvidaba:la maestra de aquella escuela se llamaba Virtudes Choique. Era una morocha más linda que el 25 de Mayo. Y me olvidaba de otra cosa: Virtudes Choique ordeñaba cuatro cabras, y encima era una maestra llena de inventos, cuentos y expediciones. (Como ven, hay maestras y maestras).

Esta del cuento, vivía en la escuela. Al final de la hilera de bancos, tenía un catre y una cocinita. Allí vivía,cantaba con la guitarra, y allí sabía golpear la caja y el bombo.

Y ahora viene la parte de los chicos. Los chicos no se perdían un solo día de clase. Principalmente, porque la señorita Virtudes tenía tiempo para ellos. Además, sabía hacer mimos, y de vez en cuando jugaba al fútbol con ellos. En último lugar estaba el mate cocido de leche de cabra, que Virtudes servía cada mañana.

La cuestión esque un día Apolinario Sosa volvió al rancho y dijo a sus padres:
- ¡Miren, miren … ! ¡Miren lo que me ha puesto la maestra en el cuaderno!
El padre y la madre miraron, y vieron una letras coloradas. Como no sabían leer, pidieron al hijo que les dijera- entonces Apolinario leyó:
- “Señores padres: les informo que su hijo Apolinario es el mejor alumno”.
Los padres de Apolinario abrazaron alhijo, porque si la maestra había escrito aquello, ellos se sentían bendecidos por Dios.

Sin embargo, al día siguiente, otra chica llevó a su casa algo parecido. Esta chica se llamaba Juanita Chuspas, y voló con su mula al rancho para mostrar lo que había escrito la maestra:
- “Señores padres: les informo que su hija Juanita es la mejor alumna”.

Y acá no iba a terminar la cosa. Al otro díaMelchorcito Guare llegó a su rancho chillando como loco de alegría:
- ¡Mire mamita,… ! ¡Mire, Tata… ! La maestra me ha puesto una felicitación de color colorado, acá. Vean: “Señores padres: les informo que su hijo Melchor es el mejor alumno”. Así a los cincuenta y seis alumnos de la escuela llevaron a sus ranchos una nota que aseguraba: “Su hijo es el mejor alumno”.

Y así hubiera quedado todo, siel hijo del boticario no hubiera llevado su felicitación. Porque, les cuento: el boticario, don Pantaleón Minoguye, apenas se enteró de que su hijo era el mejor alumno, dijo:
- Vamos a hacer una fiesta. ¡Mi hijo es el mejor de toda la región! Sí. Hay que hacer un asado con baile. El hijo de Pantaleón Minoguye ha honrado a su padre, y por eso lo voy a celebrar como Dios manda.

El boticario...
tracking img