Charles bukowski

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 264 (65857 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 11 de noviembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Charles Bukowski
Escritos de un viejo indecente
Traducción de J. M. Álvarez Flórez y Ángela Pérez
EDITORIAL ANAGRAMA
Título de la edición original: Notes of a Dirty Old Man
City Lights Books
San Francisco, 1973
Diseño de la colección: Julio Vivas
Portada de Julio Vivas, «Homenaje a Tom Wesselmann II»
Primera edición en «Contraseñas»: 1978
Primera edición en «Compactos»: enero 1994Segunda edición en «Compactos»: febrero 1995
Tercera edición en «Compactos»: marzo 1996
Cuarta edición en «Compactos»: octubre 1996
Quinta edición en «Compactos»: marzo 1998
© Charles Bukowski, 1969
© EDITORIAL ANAGRAMA, S. A., Barcelona
ISBN: 84-339-2088-X
Depósito Legal: B. 10794-1998
Prólogo
Hace más de un año que empezó John Bryan con su periódico «underground» OPEN CITY en la habitacióndelantera de una pequeña casa de dos pisos de alquiler. El periódico se trasladó luego a un apartamento de enfrente, luego al distrito comercial de la Avenida Melrose. Pero cuelga una sombra. Una sombra, inmensa, lúgubre. El tiraje aumenta pero la publicidad no llega como debería. Al otro extremo, en la parte mejor de la ciudad está el L. A. Free Press, ya asentado. Que se lleva los anuncios.Bryan creó su propio enemigo trabajando primero para el L. A. Free Press y pasando su tiraje de 16. 000 a más del triple. Es como organizar el Ejército Nacional y unirse luego a los revolucionarios. Por supuesto, la batalla no es simplemente OPEN CITY contra FREE PRESS. Si has leído OPEN CITY, sabrás que la batalla es más amplia que eso. OPEN CITY incluye a los grandes tipos, los primeros, y hayalgunos muy grandes que bajan por el centro de la calle, AHORA, y son unos verdaderos mierdas, además. Es más divertido y más peligroso trabajar para OPEN CITY, que quizás sea el periodicucho más vivo de los Estados Unidos. Pero diversión y peligro no ponen margarina en la tostada ni alimentan al gato. Y renuncias a la tostada y acabas comiéndote el gato.
Bryan es el tipo de idealista y románticoloco. Se fue, o le echaron, se fue y le echaron (corrieron muchos cuentos sobre eso) de su trabajo en el Herald Examiner por oponerse a que le borraran la polla y los huevos al Niño Jesús. Esto en la portada del número de Navidad. «Ni siquiera es mi Dios, es el suyo», me dijo.
Así pues, este extraño romántico idealista, creó OPEN CITY. «¿Qué te parece si nos haces una columna semanal?» preguntódespreocupadamente, rascándose la barba pelirroja. En fin, la verdad, pensando en otras columnas y otros columnistas, me parecía un latazo imponente. Pero empecé, no con una columna sino con una crítica de Papá Hemingway, de A. E. Hotchner. Luego, un día, después de las carreras, me senté y escribí el título, ESCRITOS DE UN VIEJO INDECENTE, abrí una cerveza, y el texto se hizo solo. No hubo la tensiónni el cuidadoso esculpido con un trocito de cuchilla roma, que hacía falta para escribir algo para The Atlantic Monthly. No había necesidad en este caso de soltar simplemente un periodismo liso y descuidado. No parecía haber presión alguna. Bastaba sentarse junto a la ventana, darle a la cerveza y dejar que saliese. Lo que quisiese salir que saliera. Y Bryan nunca fue problema. Yo le entregaba eltrabajo (en los primeros tiempos) y él le echaba una ojeada y decía, «vale, de acuerdo». Al cabo de un tiempo, simplemente le entregaba los papeles y él los leía; luego se limitaba a meterlos en el cajón y decía, «De acuerdo. ¿Qué se cuenta?». Ahora ni siquiera dice «De acuerdo». Me limito a entregarle el papel y eso es todo. Esto me ha ayudado a escribir. Piénsalo: libertad absoluta para escribirlo que te dé la gana. Lo he pasado bien haciéndolo, y a veces ha resultado también cosa seria; pero tuve la sensación firme, según pasaban las semanas, de que lo que escribía era mejor cada vez. Este libro es una selección de unos catorce meses de columnas.
En cuanto a acción, no tiene comparación posible con la poesía. Si te aceptan un poema, lo más probable es que salga de dos a cinco años...
tracking img