Clan del oso cavernario

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El Clan del Oso Cavernario
Jean M. Auel, 1980

Un terremoto sacude el suelo bajo los pies de Ayla, una niña de 5 años que al recuperarse del susto descubre que la tierra se ha tragado el campamento donde vivía. Sola en el mundo, tan pequeña e indefensa, vaga sin rumbo hasta que un león cavernario se cruza en su camino.

El terremoto también ha afectado a otros habitantes de la zona, el Clandel Oso Cavernario, que tienen que abandonar la cueva en que habitaban creyéndola maldita por sus espíritus protectores. En su camino en busca de un nuevo hogar descubren a Ayla inconsciente y febril. El motivo, la infección de las heridas infligidas por el león cavernario en su muslo. Iza, la curandera del Clan, la ayudará a sobrevivir, y Creb, el Mog-ur, creerá ver en la niña la marca de uno delos espíritus totem más poderosos.

Pero aunque se le prestan los primeros auxilios, la aceptación por parte del Clan del nuevo miembro es poco más que nula. El miedo a los espíritus y el respeto a los poderes de Mog-ur e Iza permite que, si bien a regañadientes, Brun, el jefe del Clan, acepte a Ayla a pesar de ser una de los Otros. 

Y es que ahí está todo el encanto del libro. Ayla es unaniña cro-magnon mientras que el Clan del Oso Cavernario es un grupo de neandertales. Ambas especies humanas coexistieron en Europa durante al menos 10.000 años, entre hace 40.000 y 30.000 años. Compartir espacio vital durante tan largo periodo de tiempo implica que unos tuvieron que tener contacto con los otros. De hecho algunos creen que tuvieron tanto contacto que los europeos modernos son unamezcla de ambas especies. Aunque eso nunca sucedió en realidad, esto no niega la existencia de contactos (incluso los sexuales, por qué no; burros y caballos tienen mulas estériles) así que si la edad de piedra es una fuente de misterio, este aspecto en particular es un nicho que estaba pendiente de ser explotado. 

Y a fe mía que ha sido para bien. Auel opta magistralmente por enfocar cómo veríanlos neandertales a los Otros, esos extraños cromagnones de cráneo globoso. Por supuesto, los restos arqueológicos y fósiles no nos permiten aclarar definitivamente muchos aspectos, pero esto no es una novela histórica, sino fantástica (aunque muy realista). La autora ha realizado una muy extensiva labor de documentación, y eso se nota (y se agradece) en el libro: abundan las descripcionesmorfológicas de humanos, animales y plantas, extintos o no; detalles que conocemos sobre la vida y las habilidades neandertales (industria lítica, alimentación) se mezclan habilmente con ideas de la autora, probablemente basadas en las culturas paleolíticas más primitivas que aún hoy día sobreviven. Ahí está precisamente el punto más débil, pues uno nunca sabe a ciencia cierta el grado de correlación entrelos distintos elementos culturales. Por ejemplo, puesto que la industria lítica (mustersiense) es más tosca que la cromagnon (auriñaciense y posteriores), sabemos que aquello que se elaborase con éstos útiles sería menos elaborado que lo manufacturado con herramientas más finas. Pero yo no sé hasta qué punto es válido ir más allá y suponer que la sociedad neandertal era totalmente pragmática y deahí dar el paso a asumir que los roles sociales estaban determinados genéticamente. 

Con mucho, lo peor es el lado espiritual del asunto; J.M Auel fantasea con la posibiliad de que el diferente cerebro permitiese diferentes habilidades psíquicas a unos y a otros, y que el mayor desarrollo relativo de los lóbulos posteriores refleja una mayor capacidad de memoria (que la autora extiende a losrecuerdos de generaciones anteriores en una especie de memoria genética). Más aún, durante los ritos mágicos, bajo los efectos de potentes drogas alucinógenas, Auel nos cuenta que los neandertales podrían comunicarse telepáticamente y compartir recuerdos. Yo me tomo esto como una licencia literaria; ya que fantaseamos una historia con neandertales, fantaseemos un poco a los mismos. Pero no me...
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