Clavijjero

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Francisco Javier Clavijero
Originario del puerto de Veracruz (1731-1787)ingresa desde muy joven al seminario jesuita de Tepotzotlán. Catedrático ilustre, es además un innovador en la enseñanza de la filosofía y la literatura. Adquiere profundos conocimientos de matemáticas y ciencias físicas. Es un destacado políglota que domina numerosas lenguas incluyendo el náhuatl y el otomí. Cultiva lamúsica y las letras latinas y españolas. Al ser expulsados los jesuitas de la Nueva España en 1747 es enviado a Italia donde permanece hasta su muerte. En Bolonia escribe en castellano Historia Antigua de México que abarca desde la descripción del valle de Anáhuac hasta la rendición de los mexicas y la prisión de Cuauhtémoc. Clavijero analiza detalladamente la organización social, la religión, lavida cultural y las costumbres de los antiguos mexicanos, todo bajo el punto de vista novedoso y exhaustivo. Historia Antigua de México es publicada por primera vez en italiano (1780). La versión en castellano data de1824. Clavijero es también autor de la Historia Antigua de California, publicada en Venecia dos años después de su muerte. En su obra Clavijero muestra cómo el pasado de un pueblo puedeinfluir en su futuro.
CARTA DE N. SOBRE EL JUICIO QUE FORMARÁ LA POSTERIDAD DE LA DESTRUCCIÓN DE LOS JESUITAS16
¿Qué os parece Mr. que pensarán los siglos venideros de la destrucción de la Compañía? Ellos sin duda hablarán sin respeto ni temor de los actores desta tragedia, condenarán sin piedad no solamente a los Jesuitas, si lo creyeren culpados, sino al mismo Papa, y a cada uno de losReyes que han tenido parte en ella; llamarán las cosas con su proprio nombre, y finalmente serán, respeto de nuestro siglo y deste gran suceso, lo mismo que ahora somos nosotros respeto del siglo de Felipe el Hermoso, y de los Templarios: jueces imparciales, pero severos, únicamente amigos de la verdad, y vengadores inexorables de la inocencia.
No, Mr., no se ven ahora ni partidarios ni enemigosde aquellos religiosos militares; los Reyes que ocupan presentemente los tronos no han heredado las ideas, el odio y las pasiones de los Príncipes destruidores, ni son de sangre o a lo más son parientes laterales y muy remotos que no se interesan absolutamente en la reputación de sus predecesores. ¿No vemos gobernados en la mayor parte de los reinos por casas muy diversas? Y así se dice en el díasin temor lo que se piensa: que Clemente V fue un simoníaco, que compró la tiara con promesas inicuas, que solamente por temor y en virtud de la sexta de dichas promesas sacrílegas obtuvo Felipe el Hermoso la destrucción de los Templarios conducido de la venganza, de la avaricia y de la crueldad, que el haber hecho quemar vivo al Gran Maestre y haber querido recrear sus ojos con este horribleespectáculo demuestra su barbarie, que el haberlos citado el Gran Maestre a comparecer ante el tribunal de Dios, al Rey dentro de un año y al Papa dentro de cuarenta días, y el haberse verificado puntualmente dentro de esos términos su muerte17 parece haber hecho de estos hombres dos ejemplos terribles de la justicia divina, que finalmente las circunstancias de su muerte especialmente de la del Papa,pueden servir de prueba irrefragable. Por lo que mira a los mismos Templarios decimos francamente que este Orden militar habiendo descaecido de su primera institución, abandonándose a una intemperancia que pasó a ser proverbio, y poseyendo muchos bienes sin servir ya de nada a la iglesia ni a los Estados, no podía ser menos de ser el blanco de los Príncipes, sin poderse sostener por algunasvirtudes que le mereciesen la protección de la Santa Sede, que por tanto se podía justamente impedir su propagación prohibiéndole el recibir nuevos prosélitos, pero que la mayor parte de las acusaciones contra ellos, siendo desatinadas —524→ y las obras no bien probadas según la misma bula, su destrucción fue por consiguiente una injusticia palpable, y los suplicios que la siguieron otras tantas...
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