Como cazar maridos

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CÓMO CAZAR MARIDOS
(Monólogo Teatral)
Por Carlos Etxeba

(En un escenario informal con un asiento en la parte central entra Genoveva una señora de edad indefinida)
GENOVEVA - Muchas amigas mías me preguntan que he hecho yo para tener tanto éxito con los hombres. Se dan cuenta que he debido tener ciertas cualidades sicológicas especiales para poder enamorar a tres maridos como he tenido ytodos ellos felicísimos de haberse casado conmigo, tal como lo decían a todo el mundo.
Ya ha habido una amiga mía maliciosa que me ha preguntado también qué he hecho para verme libre de todos ellos. Yo no hice nada especial. Simplemente me dejé llevar de mi temperamento y conseguí que por lo menos durante el matrimonio, fueran unos maridos muy felices. Es que el mundo de las amigas es muyvariopinto.
Yo no he sido nunca tan fría como una amiga mía de la que decían que solo se calentó, cuando la incineraron al morirse. Tampoco he sido tan caliente como otra amiga mía que le gustaba ir en el metro a las horas punta, cuando esta abarrotado, porque salía siempre con el sujetador en la mano.
A las jovencitas que me piden consejos para cazar marido que no quieren quedarse para vestir santos, nipara tener que pasearse y discutir eternamente con las amigas, con las que generalmente no están de acuerdo en nada, les doy unos consejos muy buenos, como para casarse unas veinte veces hasta llegar a los cincuenta.
Para esto hay que tener una sexualidad normal, no como aquella amiga mía que se quejaba de que le había violado un idiota por la calle, porque encima le había tenido que ayudar ella,o como aquella otra de la que decían que en la tumba habría que poner la siguiente inscripción: “Al fin duerme sola”.
El primer consejo para casarse, es que sencillamente pongan cara de tontas, pero no de una tonta cualquiera que anda despistada por la vida. Tienen que poner cada de tontas circunferenciales, es decir que parezcan tontas las miren por donde las miren.
A los hombres les interesaque la mujer no se dé cuenta de todas las estupideces e idioteces que dicen, porque así se crecen y se creen superiores para esclavizarlas intelectualmente.
Lo practiqué con mi primer marido. Cuando le escuchaba abría la boca descomunalmente, aunque se metiese en la boca alguna mosca impertinente, para que se creyera una persona importante, por lo menos como Napoleón.
Así los hombres se crecen yte empiezan a mirar como si fueras la mujer destinada realmente a valorar sus eximias cualidades.
El primer hombre que me pretendió era un joven catedrático de filosofía, una lumbrera intelectual, pero que de la vida práctica no tenía ni idea. He de advertirles que yo siempre he sido muy detallista y meticulosa en mis apreciaciones y me doy cuenta de muchas cosas sicológicas que se escapan a lamayoría de las personas que me rodean, sobre todo a los hombres.
Yo no he sido nunca una joven de gran belleza que atrajera espontáneamente a los hombres. Tenía que suplir con mi inteligencia y malicia lo que faltaba a mi atractivo físico.
Las primeras profesoras que tuve fueros mis amigas. Noté que mi amiga Amalia, al ver a Guillermo, mi futuro marido, se pintaba los labios y le guiñaba un ojocada dos por tres. La tonta no se daba cuenta de que yo la observaba con toda malicia.
Sin embargo Guillermo a la hora de escoger novia, me escogió a mí. Cayó en mis redes que eran mucho más inteligentes que las suyas. Yo fingía ser una ignorante total delante de Guillermo y le preguntaba por el significado de las palabras que utilizaba, cuando hablaba y cómo se escribían, si con be con uve conge o con jota.
Noté que Guillermo se crecía a mi lado, al ver la diferencia cultural que había entre los dos. Conseguí que se me declarara cuando le pregunté muy ingenuamente cómo se hacían los hijos.
Entonces él me hizo una demostración práctica. Me empezó a desnudar y a tocarme los pechos, para calentarme y ponerme a cien en la demostración. Yo entonces empecé a llorar y a hablarle del...
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