Concepcion se encontraba alerta

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  • Publicado : 16 de mayo de 2011
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Concepción se encontraba alerta, los mapuches habían destruido Tucapel, las desastrosas noticias habían llegado durante la tarde, ya era de noche y el gobernador no podía conciliar el sueño, Felipillo, su paje, lo acompañaba en el desvelo, el gobernador no lo savia, la flecha ensangrentada también había llegado hasta concepción, Felipillo era hijo de un gran jefe y ahora era convocado a laguerra, en su cabeza daban vueltas muchas ideas, se acercó y hablo a Valdivia que miraba atento a la vela que tenia encima de la mesa.
—Mi señor, ¿partiremos a la guerra mañana?—preguntó
—Si!, tu gente ha acabado con muchos de los nuestros. —respondio don Pedro
—mi señor solo se defienden. —
—es que ellos no entienden que deben convertirse en vasallos de su majestad, son aun unos bárbaros.—replicodon Pedro
—si, mi pueblo aun vive como animales, me doy cuenta de ello, me gustaría ser como usted mi señor. —
—mañana te dejaré a cargo de dos mil yanacones, confío en tu juicio y se que los hombres te obedecerán. —
—gracias mi señor, pero no le da miedo confiar semejante ejercito a un enemigo. —
—tu no eres mi enemigo eres como un hijo para mi, te he enseñado todo cuanto podía, y me he dadocuenta que has aprendido bien, te has bautizado, has dejado atrás tu antiguo nombre, Lautaro—
Al pronunciar su antiguo nombre, Lautaro recordó aquellos días en que era libre y corría por las selvas de la Araucanía, en su corazón broto la llama de la libertad, de luchar por su pueblo, de vengar la muerte de su gente, pero había nacido algo dentro de el, algo que lo hacia diferente. Los años junto adon Pedro le habían enseñado muchas cosas, que el español también tenia sueños, familias, que eran hombres después de todo, el poder, la grandeza, todo esto había calado profundamente en su corazón que ahora era tan español como mapuche.
F: mi señor, usted no teme por su vida, no teme que yo pueda traicionarlo, esta seguro de que mi lazo con mi pueblo esta roto.
DP: confío en ti, y dejo elresultado de la batalla a la divina providencia, tu serás el refuerzo de mi ejercito, te he enseñado bien muchacho, ten en cuenta que quiero hacer de estas tierras algo tan grande que sea un orgullo para su majestad.
En el pecho del conquistador hervía la llama de la aventura, la nobleza de Don Pedro hacia que el mirara más allá de la riqueza y el poder, un hombre queda inmortalizado en la historiapor las hazañas que haya cumplido y la conquista de chile era una verdeara hazaña.
Lautaro sentía el frío de la flecha bajo su ropa, en su corazón se libraba la guerra mucho antes de combatirla. Don Pedro ya se daba por vencedor, pero aun así no se confiaba, el sabia que en el campo de batalla habría perdidas.
Partieron al fuerte de Arauco, y luego por una carta, el gobernador se enteró de lossucedido, el fuerte Tucapel estaba en llamas, don Pedro dio a sus ocho hombres por muertos, esperó ocho días y en ese lapso recibió otra carta desde Purén que decía que los hombres de Tucapel se habían ido a refugiar y habían quemado el fuerte.
Don Pedro se encaminó a Tucapel con 55 hombres (la cifra no es exacta, varia dependiendo quien cuente la historia) más los dos mil flecheros y lanceros quecomandaba Felipillo, a lo lejos divisaron los humos de Tucapel que aun salían por entre los árboles, llegaron a una loma justo frente al destruido fuerte, delante de ellos había una quebrada por la que pasaba un pequeño río, el silencio hacia presagiar lo peor, de pronto una flecha surcó el aire, esa era la señal, desde entremedio de los matorrales salio una incontable cantidad de indios, queatacaban en desorden, don Pedro lanzo el grito de ataque “Santiago y a ellos, españoles”, la caballería arrasó con la primera oleada, los pocos indios que escaparon se escondieron la quebrada, en unos minutos llegó una segunda oleada, gritos y alaridospor todas partes. El sol pegaba fuerte sobre las armaduras de los españoles, el cansancio estaba cobrando su precio, ya era la quinta oleada de...
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