Corrientes sicologicas

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Capitulo Uno
Drina difícilmente noto el golpeteo rítmico de sus tacones mientras bajaba las escaleras del avión. Su atención cambiaba entre los arboles secos por el invierno que rodeaban el aeropuerto privado y el hombre recargo contra el pequeño carro de golf en el borde de la pista. Con cabello y piel oscura y un abrigo negro de piel, podría haber sido confundido con una sombra si no fuera porsus brillantes ojos negros-dorados. La miraban, fijos y fríos de entre su sombrero de lana negro y bufanda, permanecía absolutamente sin emociones hasta que ella piso el pavimento del pasillo. Solo entonces el se movió, enderezándose y caminando hacia ella. A pesar del frio, Drina se forzó a sonreír. Un saludo estaba temblando en sus labios, pero murió cuando el tomo la pequeña bolsa que ellallevaba y se giro sin decir una palabra. La abrupta acción la detuvo, y miro incrédulamente mientras el hombre se alejaba con su equipaje. Cuando el deslizo detrás del volante del pequeño auto abierto y arrojo su bolsa en el asiento del copiloto, ella se las arreglo para sacudirse esa sorpresa y continuar moviéndose, pero no pudo resistir murmurar, “Hola, debes de ser Drina Argenis. Es un placerconocerte. Por favor, permíteme llevar tu equipaje. Y aquí, por favor tomo asiento para que pueda llevarte a la casa enforcer y alejarte de este frio.” Con su audición, ella supo que el hombre debió de haber escuchado su sarcástica imitando de lo que le hubiera gustado que dijera, pero él no reacciono por escritura o palabra. Simplemente encendió el motor del auto y espero. Drina hizo una mueca.Parecía obvio por la manera en que él había colocado su maleta que ella suponía debía de ir en el asiento posterior. No bienvenida al frente, aparentemente, pensó con disgusto mientras se sentaba en el frio, tieso asiento. Entonces tomo la barra de soporte para evitar caer mientras el carrito se ponía en movimiento. El frio metal bajo sus dedos la hizo pensar, no por primera vez, que debía de haberinvestigado más de los inviernos norte americanos antes de hacer este viaje. Era un poco tarde para eso, de cualquier modo. Pero ella definitivamente necesitaba ir de compras una o dos veces tan pronto como pudiera si no quería terminar como una paleta de hielo mientras estaba aquí. Con nada más que mirara, Drina vio el pequeño avión que la había traído aquí dando la vuelta por la pista de aterrizajey despegando. En el momento en que las llantas se elevaron, las luces en el campo parpadearon repentinamente y la oscuridad se derramo. Por un momento, no pudo ver nada, pero entonces sus ojos se ajustaron y vio la nieve que llegaba hasta la rodilla y los esqueletos de los

N&N

arboles guiando el camino y se pregunto cuánto tiempo estaría en este artefacto y afuera en el frio. Los bosques noeran tan profundos como parecían desde el avión. Solo parecía cuestión de momentos antes de que dejaran los bosques detrás para seguir el pequeño camino a los lados de un jardín cubierto de nieve que contenía lo que parecía ser un gran garaje y una casa. Era el garaje al que se dirigía su conductor. Las llantas crujieron en la nieve dura compactada mientras se detenían junto a una pequeña puerta.El hombre que no la había saludado, entonces tomo su bolsa y salió de detrás del volante. Se movió hacia la puerta del garaje sin una palabra. Elevando la cejas, juntos con su temperamento, Drina lo siguió dentro y a un pequeño pasillo. Vio una oficina y una pasillo que guiaba a unas celdas a su izquierda, pero él la guio hacia una puerta a la derecha y justo hacia el garaje, conde diversosvehículos aguardaban. Drina dio un rápido vistazo a los pocos vehículos dentro. Todos eran el mismo, SUVs, creyó que les decían. Siguió al Sr. Alto-Oscuro-y-Mudo a la puerta trasera del primer vehículo. Cuando él la abrió, y simplemente espero, ella lo miro con los ojos entrecerrados. Parecía obvio que él iba a escoltarla a Port Henry, pero maldita fuera ella si él iba a echarla al asiento trasero...
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