Crónica de la alborada

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Boceto de Crónica de la Alborada

El 3 de febrero de 1992 eran las diez y media de la noche, hora de terminar la visita que a veces le hacía a Ana Isabel, mientras Ana iba al cuarto a buscarme un libro de yoga, me acerqué cuidadosamente a contemplar en un matero del recibidor a un grillo verde masticando con voracidad una flor amarilla, y la muy tonta no hacía nada para evitar que se lacomieran, en ese momento solo se escuchaba el sonido de un ventilador, y de pronto sonó el teléfono, era un tío de Ana para ver si Alejandro, el padre de mi novia, sabía algo del golpe de Estado en Venezuela, respondió con característica estridencia “¿ es que no tenéis nada que hacer?” vos si sois brollero, tais bebío pa´ esta molestando a estas horas”, Con incredulidad pero con curiosidad por la hora dela llamada, fue incentivado por su hermano a sintonizar el canal Niños Cantores que había sido tomado
por los golpistas. 
Poco a poco se fue confirmando la alarma, cuando por la radio oímos por primera vez la voz de Arias Cárdenas, quien desde la Gobernación del estado, informaba del total éxito en la toma del poder en el estado Zulia, estaban en manos de los golpistas todas las instalacionesmilitares puertos y aeropuertos, delegaciones policiales, el puente sobre el Lago, los medios de comunicación más relevantes, las instalaciones del parlamento regional, las petroleras, entre otras. 
Ese día y a esas horas pude comprender el gran aprecio que por mí tenía toda la familia de Ana, pues impidieron en todo momento que me retirara a mi casa que estaba a una hora a pie desde allí. En elZulia lo habían logrado sin derramamiento de sangre, pero con unos cuantos arrestos, incluyendo al del gobernador, en aquel momento Oswaldo Álvarez Paz, un reconocido líder de un partido político. 
Por la radio en algunos locutores había asombro, en otros alegría y en nosotros incertidumbre y cierta emoción cuando nos enteramos que el perfil de los insurgentes era de izquierda, pero con dudasporque eran militares, algunos  rumores desde un tiempo circulaban por todas partes, que difundían la posibilidad de una renovación en el futuro de la nación en manos de militares, en labios de muchos sonaban los pro y los contra del general Marcos Pérez Jiménez. 
Por Venevisión en dos ocasiones apareció Carlos Andrés, diciendo en resumidas cuentas que el gobierno tenía el control, pero lo que másrecuerdo no fueron sus palabras, sino su gesto de sacudidas de su cabeza antes de pronunciar cada palabra, y la forma de colocar la boca, como mentalizando una “O”. 
Esa noche no dormimos, nadie conciliaba el sueño, unos oyendo la radio, otros frente a la televisión, pendiente de las llamadas telefónicas. Este era un suceso nacional, ya importantes ciudades y estados del país estaban tomados,lográndose éxitos totales en algunos de ellos y logros parciales en otros, menos en la capital del país que no pudo ser controlada, en horas del mediodía del 4 de febrero, apareció la cabeza principal del movimiento militar, el comandante Hugo Chávez Frías, quien con un corto discurso frente a los medios de comunicación estremeció al país entero.
Las cosas cambiaron de un momento a otro, mipreocupación original de la clase de yoga que no había preparado para el día siguiente, y la motivación de una posible pintura donde apareciera un grillo disfrutando del sabor amarillo, habían desaparecido, y los únicos colores que llegaban a mi pensamiento eran el rojo y el verde militar, un gallo que cantaba insistentemente anunciando las tres de la mañana me recordaba las tantas veces que, acompañadode otros jóvenes del PCV, dibujábamos gallos en las paredes de San Carlos, aquel canto de la madrugada era el de un clarín rojo que anunciaba la cercanía de un amanecer. 
En un país donde nadie se hacía responsable de nada, aparecía por televisión un desconocido, un hombre joven, con el rango de teniente coronel, vestido con traje de campaña y boina roja, con rostro de trasnocho, pero con voz...
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