Criminologia

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Federico Nietzsche

ASI HABLO ZARATUSTRA

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Texto de dominio público. Este texto digital es de DOMINIO PÚBLICO en Argentina por cumplirse más de 30 años de la muerte de su autor (Ley 11.723 de Propiedad Intelectual). Sin embargo, no todas las leyes de Propiedad Intelectual son iguales en los diferentes países del mundo. Infórmese de la situación de su país antes dela distribución pública de este texto.

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Friedrich Nietzsche

Así habló Zaratustra
Índice Prólogo de Zaratustra Los discursos de Zaratustra De las tres transformaciones De las cátedras de la virtud De los trasmundanos De los despreciadores del cuerpo De las alegrías y de las pasiones Del pálido delincuente Del leer y el escribir Del árbol de la montaña De los predicadores de la muerte De laguerra y el pueblo guerrero Del nuevo ídolo De las moscas del mercado De la castidad Del amigo De las mil metas y de la única meta Del amor al prójimo Del camino del creador De viejecillas y de jovencillas De la picadura de la víbora Del hijo y del matrimonio De la muerte libre De la virtud que hace regalos Segunda parte El niño del espejo En las islas afortunadas De los compasivos De lossacerdotes De los virtuosos De la chusma De las tarántulas De los sabios famosos La canción de la noche La canción del baile La canción de los sepulcros De la superación de sí mismo

De los sublimes Del país de la cultura Del inmaculado conocimiento De los doctos De los poetas De grandes acontecimientos El adivino De la redención De la cordura respecto a los hombres La más silenciosa de todas lashoras Tercera parte El caminante De la visión y enigma De la bienaventuranza no querida Antes de la salida del sol De la virtud empequeñecedora En el monte de los olivos Del pasar de largo De los apóstatas El retorno a casa De los tres males Del espíritu de la pesadez De tablas viejas y nuevas El convaleciente Del gran anhelo La otra canción del baile Los siete sellos (O: La canción «Sí y Amén»)Cuarta y última parte La ofrenda de la miel El grito de socorro Coloquio con los reyes La sanguijuela El mago Jubilado El más feo de los hombres El mendigo voluntario La sombra A mediodía El saludo La Cena Del hombre superior La canción de la melancolía De la ciencia Entre hijas del desierto El despertar La fiesta del asno

La canción del noctámbulo El signo Prólogo de Zaratustra 11 CuandoZaratustra tenía treinta años2 abandonó su patria y el lago de su patria y marchó a las montañas. Allí gozó de su espíritu y de su soledad y durante diez años no se cansó de hacerlo. Pero al fin su corazón se transformó, - y una mañana, levantándose con la aurora, se colocó delante del sol y le habló así: «¡Tú gran astro! ¡Qué sería de tu felicidad si no tuvieras a aquellos a quienes iluminas!3. Durantediez años has venido subiendo hasta mi caverna: sin mí, mi águila y mi serpiente4 te habrías hartado de tu luz y de este camino. Pero nosotros te aguardábamos cada mañana, te liberábamos de tu sobreabundancia y te bendecíamos por ello. ¡Mira! Estoy hastiado de mi sabiduría como la abeja que ha recogido demasiada miel, tengo necesidad de manos que se extiendan. Me gustaría regalar y repartir hastaque los sabios entre los hombres hayan vuelto a regocijarse con su locura, y los pobres, con su riqueza. Para ello tengo que bajar a la profundidad: como haces tú al atardecer, cuando traspones el mar llevando luz incluso al submundo, ¡astro inmensamente rico! Yo, lo mismo que tú, tengo que hundirme en mi ocaso5, como dicen los hombres a quienes quiero bajar. ¡Bendíceme, pues, ojo tranquilo, capazde mirar sin envidia incluso una felicidad demasiado grande! ¡Bendice la copa que quiere desbordarse para que de ella fluya el agua de oro llevando a todas partes el resplandor de tus delicias! ¡Mira! Esta copa quiere vaciarse de nuevo, y Zaratustra quiere volver a hacerse hombre.» - Así comenzó el ocaso de Zaratustra6.
Así habló Zaratustra reproduce literalmente el aforismo 342 de La gaya...
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