Criminologia

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 16 (3790 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 16 de mayo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Los tres errores de Crono
Un reloj se habría vuelto loco porque no habría tenido nada que medir. Ni noche
ni día, ni silencio ni ruido, ni abajo ni arriba, ni afuera ni adentro. Y a esto, fuese lo que no fuese, muchos
miles de años después, los griegos le llamaron caos, es decir, vacío que ocupa un vacío.
Sin embargo, la nada debía de ser todo; porque de aquella masa cruda, de aquel bulto sinvida, sin tiempo
y sin forma surgió Gea, la Madre Tierra, la primera divinidad que haya existido.
Al parecer, surgió por pura casualidad. Y también por división espontánea, a la manera en que se reproducen
las amebas, emergieron Nix, Érebo, Éter y Hemera: la noche, la oscuridad, el aire y el día.
Hay quien dice que también entonces apareció Eros, el deseo que trae la vida, pero Afroditamantendría
siempre una opinión muy distinta al respecto. Ninguna de estas divinidades primitivas poseía
una forma que nos resulte familiar y ni siquiera la tierra o el universo se parecían a la idea que nosotros
tenemos de ellos; por eso es imprescindible echarle imaginación a este cuento.

El caso es que Gea debía de tener un espíritu maternal fuera de lo común y, además, se aburría con
aquellosextraños parientes que le habían tocado en suerte. Lo cierto es que ninguno de ellos era como
para irse de fiesta: Nix y Érebo andaban siempre con un semblante tenebroso, nada amable, eran fríos, indiferentes
y antipáticos; y Éter y Hemera eran tan orgullosas, tan limpios y tan previsibles que a Gea le resultaban
insoportables. Los cuatro se comportaban como enormes babosas, lentos, pesados eindiferentes.
Un día la Madre Tierra le dijo a Érebo:
—¡Me encantaría que alguien me diese un masaje, tengo la espalda tensa!
La oscuridad la miró con sus ojos vacíos y dijo:
—¡Ggrrgg!
Luego le preguntó lo mismo a Hemera a Éter y a Nix, y le respondieron de igual manera:
A Gea le quedó claro desde ese momento, y para los restos, que todos eran poco habladores y que ninguno
estaba por lalabor de complacerla; y también que ella debía de ser la rara del grupo, puesto que no
se conformaba con aquella existencia insulsa, vacía y nula.
Sin duda, la Madre Tierra necesitaba mayor actividad. Así que por sus propios medios,
se creó a sí misma un vientre muy profundo, al que llamó Tártaro, e hizo germinar
de sus entrañas a dos hijos la mar de extraños: Ponto y Urano. El primero le salióun poco torpe, sin ánimo
ninguno, temeroso, cobarde y bastante pavo: era de agua salada y grande hasta decir basta, pero no
tenía vida; y se quedó adormilado en la profundidad, bajo su madre, lo más pegadito a ella que pudo,
justo por encima del Tártaro. Pero el segundo, Urano, saltó de Gea con una gran energía, tanto que
apartó a codazos a las tinieblas, la noche y todo lo que se le puso pordelante: era de cielo, enorme, tan
grande o más que su madre, y nada más nacer se encobó sobre ella como una cúpula gigantesca y la
cubrió de estrellas.
Y, de momento, así quedó formado el universo que conocieron los griegos. Quienes lo vieron cuentan
que la Madre Tierra era el centro, una especie de disco que flotaba sobre su hijo Ponto, y estaba cubierta
por Urano, el cielo, una semiesferatransparente semejante a una quesera, donde se encontraban
sujetas las estrellas. El agua salada también la rodeaba y entraba en su interior formando lo que mucho
más tarde se conocería como mar Mediterráneo. Por debajo de Gea y del agua se encontraba el Tártaro, el
Inframundo, un reino de oscuridad, el vientre más profundo de la tierra, que conectaba con la superficie
a través de cavernasimpenetrable y ríos subterráneos.
—¡Qué montes más bonitos tienes, Gea! —la galanteaba Urano, guiñándole sus astros—. ¡Y qué valles!
¡Qué arboledas! ¡Qué hermosa eres!
—¡Pero qué cosas me dices, niño! —se enrojeció Gea.
A veces, Urano se ponía tierno y descendía amorosamente sobre ella. A la joven Madre Tierra le encantaba:
por fin tenía a alguien con su misma naturaleza vitalista, con quien...
tracking img