Crisis y cambios de paradigmas en las rrii

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  • Publicado : 14 de marzo de 2011
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CRISIS ESTRUCTURAL Y CAMBIO DE PARADIGMAS EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES
PARADIGMAS Y ESQUEMAS
Recordemos los dos paradigmas, realismo e idealismo, predominantes en el análisis de las relaciones internacionales. Paradigmas que, en el nivel de la práctica política, constituyen enfoques o esquemas de aproximación a la realidad.
El realismo se caracteriza por una percepción del Estado comoactor predominante de las relaciones internacionales, cuyo comportamiento se orienta hacia la defensa del interés nacional mediante el uso del poderío militar y la diplomacia, y cuyo objetivo es la consecución de la hegemonía sobre otros Estados o, al menos, el equilibrio de poder entre ellos a fin de evitar el predominio de alguno.
La consecuencia de esta interacción hobbesiana en la búsqueda depoder e interés es la probabilidad de la guerra como forma de reajuste de equilibrios de territorios, alianzas o potencias.
 
El idealismo, por el contrario, busca desarrollar una ciudadanía mundial cosmopolita, que se oponga a las luchas de poder entre los Estados mediante la defensa de la paz, los principios de la moralidad universal, el predominio del Derecho Internacional y la construcción deun gobierno mundial articulado en instituciones internacionales.
La consecuencia de este cosmopolitismo moral plasmado en Derecho Internacional efectivo sería la desaparición de la guerra como fenómeno histórico, y la resolución pacífica de los conflictos internacionales.
 
A mi juicio, en la interacción entre ambos enfoques, esquemas o paradigmas, es necesario mantener la cabeza fría y elcorazón apasionado: no dejarse clausurar en el cinismo interesado y carente de ideales o en el cortoplacismo, pero tampoco en el desvarío de confundir los deseos con la realidad, que lleva a encerrarse obcecadamente en un delirio ético presuntamente limpio de impurezas, que conduce en la práctica a la victoria del mal. 

(Permítanme un  inciso para aquellos que traducen sin mediaciones de sentido laética individual a  colectiva: algunos creen que la resignación ante el mal, el apaciguamiento ante el  fanatismo, la debilidad ante la agresión, es obligada por las normas de una religión de paz, y al menos les será retribuida en otro mundo, si no lo es en éste. Convendría que se dieran cuenta de que si eso a lo que llaman Dios existe,  les ha hecho responsables de este mundo, lo que exige darrespuestas firmes ante el mal aquí y ahora, a fin de vencerlo ya, y no dejarle la batalla al Supremo en un combate  eterno que desconocemos. El mandamiento de “no matarás” tiene como corolario indisoluble el “no te dejarás matar”, si se quiere evitar el riesgo de inhumanidad que se derivaría de la creencia de que se muere o se mata “por Dios”. No vayamos para atrás: la modernidad excluye elmartirio, propio o de los demás).
Y volviendo al hilo de la reflexión anterior: El problema práctico de la vida política consiste, por tanto, en percibir la realidad tal como es, orientándola hacia los ideales mediante la acción, sabiendo encontrar en cada hito del camino la dirección y el ritmo correctos, a fin de evitar fracasos globales en la realización de las grandes empresas históricas, oestancamientos en laberintos sin salida, o desastres derivados de alucinaciones colectivas, o de prisas narcisistas e inmaduras.
 
Pero adquirir y conservar este equilibrio exige mucha disciplina intelectual, una depuración constante de la identidad, trabajo infatigable, madurez afectiva y ausencia de demagogias y oportunismos. Y conseguir eso es muy difícil hoy, cuando abunda la frivolidad, el ir a lofácil, el sectarismo, la corrupción de la democracia y la carencia de liderazgo.
 
Por eso es imprescindible la contribución de los intelectuales, a fin de reequipar a nuestra civilización con valores renovados, ideas afinadas y motivos poderosos, frente a un fanatismo retrógado y anacrónico que nos ha declarado la guerra. Pero hace falta un trabajo intelectual libre y riguroso, y no esa...
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