Cronica de la ciudad

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1171 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 14 de marzo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Crónica de la Ciudad

El Coatepec de María Enriqueta Camarillo

Por Jorge Valdivia García

COATEPEC, TIERRA DE CAFÉ, DE LA CULTURA Y LA POESÍA SE HA distinguido siempre con el rasgo característico de su sentimiento y del arraigo natural de sus habitantes hacia la tierra que los vio nacer.
María Enriqueta Camarilla y Roa, insigne poetisa, hija predilecta de Coatepec nació un 19 de enero de1872 siendo sus padres el don Alejo A. Camarilla y doña Dolores Roa Bárcenas de Camarilla, apagándose la llama de su existencia el 13 de febrero de 1968.
María Enriqueta abandonó su tierra a los siete años para vivir en la ciudad de México, llevando en su pecho el nudo nostálgico que implicaba el alejarse de su Patria Chica; en la capital muy pronto se distinguió por su talento, virtud heredadapor su progenitora, quien siempre manejo finamente y con sensibilidad su natural pluma.
María Enriqueta vivió en Washington, La Habana, Bélgica, Suiza, Alemania, Francia, Holanda, Italia, Mónaco, Portugal y España; países en los cuales dejó una profunda huella con sus novelas, su poesía y su narrativa enriquecedora.
Por su magna labor en beneficio de la cultura universal fue reconocida en Europacon las condecoraciones más altas que un país pueda otorgar, siendo comparada en todo el mundo como la cuarta musa de la literatura universal, entre las cuales se destacan Gabriela Mistral, Juana de Ibarburu y Sor Juana Inés de la Cruz.
Perfilada por muchos escritores de su tiempo y críticas literarios del mundo como Premio Nobel de Literatura, situación que no llegó a concretarse -según algunos-por problemas políticos de su marido en su país de origen, España.
Su entrañable nostalgia y sus grandes recuerdos de niñez en la casa que habitaba junto a su hermano Leopoldo hizo que muchas veces tuviera contacto epistolar con sus coterráneos, escribiendo bellas cartas llenas de sentimiento y emoción como la dirigida a Don Justino J. Palacios que en un gesto de sencillez y de humildad narradescriptivamente la búsqueda de su corazón en un país ajeno; refiriéndose totalmente a esos recuerdos del Coatepec de ayer.
La carta mencionada está tomada de la revista «Onda Coatepecana » publicada por el presbítero Bernardo Villarreal y Enrique Gregario Zoza, la cual se presenta de la siguiente forma:
«En el grato buscar y rebuscar entre cartas que la insigne María Enriqueta escribió a DonJustino J. Palacios, hay una bellamente sencilla como todas las suyas, que nos pone ante los ojos las vivencias trazadas de mano maestra del Coatepec de ayer.
La carta fechada en Madrid a 9 de marzo de 1927, dice así:
«Muy estimado y fino amigo: me apresuro a dar a usted las gracias porque en medio de sus muchas ocupaciones, tiene usted la bondad de enviarme esos renglones de los Apuntes Históricosy Geográficos de la Villa de Coatepec. Son para mí oro molido, y no los leí sino con las lágrimas en los ojos, pues me parecía que en medio de esos sitios cuya descripción estaba yo leyendo, surgía la figura de mi adorado padre, a quien Días tenga en su gloria.
«La fuente en la esquina del atrio de la Parroquia, y la otra en la esquina de la Virgen de Guadalupe, están ante mis ojos frescas, comoyo de chiquilla me asomaba a ellas. No sé si recordará usted que nosotros vivíamos en una casa de alto, en la calle principal, precisamente en esa esquina [...] Pues bien, en cierta época del año, en cierto domingo, allí en esa esquina, delante de esa fuente, se congregaba una multitud de animalejos (burros, caballos, mulitas, etc.) muy bien adornados, pues habían sido llevados para serbendecidos. Y mi hermano y yo gozábamos verdaderamente con la vista pintoresca que ofrecía esa esquina.
«Después, cuando vivimos en una casa de la calle de la virgen de Guadalupe, frecuentemente íbamos Pilito y yo a la esquina, atraídos por el imán de esa fuente hermosa, a la que iban por agua, y donde a veces veíamos, sentado en su escalera, a Quico, el loco... Ya ve usted, por todos estos detalles, si...
tracking img