Cuaresma y ascesis

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1195 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 23 de mayo de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
La Cuaresma y la ascesis

En estas cuatro entregas queremos acompañarte en este camino, la Cuaresma es un tiempo muy especial porque aquí tenemos la enorme oportunidad de purificar nuestras intenciones de vida, salir fortalecidos en nuestra fe y el carácter y valorar la propuesta que nos hace el Señor.
La Cuaresma ha sido considerada en la Iglesia como un tiempo propicio para crecer en lasantidad, dejando que Dios purifique mediante nuestra oración nuestros corazones. Ha sido un espacio en la vida del cristiano para reforzar su vida penitencial o ascética, sin la cual difícilmente permitirá que Dios lo lleve a conocer la perfección de su amor.
Desafortunadamente, el hombre de hoy tiene un concepto equivocado de lo que es la ascesis o penitencia y en muy baja estima el valor de laCruz. La vida cómoda y materialista que vive le hace despreciar con facilidad estos dos valores que son fundamentales (cf. Mt 10, 38), e indispensables para alcanzar la santidad y, con ello, la plenitud para poder vivir una vida razonablemente alegre y estable.
La ascesis, como esfuerzo humano que responde a la iniciativa divina disponiendo y purificando su vida para que en ella se desarrolle enplenitud la vida divina, no es prerrogativa exclusiva del cristiano ya que, como dice el P. Bernard: “esta palabra ha venido a significar el esfuerzo mediante el cual, se quiere alcanzar el progreso en la vida moral y religiosa”. Este esfuerzo, en nuestra vida cristiana, adquiere una nota particular y quizás única, ya que, a diferencia de algunas otras "espiritualidades", la ascesis en el fielcristiano, es animada y dirigida por el mismo Espíritu Santo, que no busca destruir sino construir. Por ello, el P. Cantalamessa dice que la Penitencia es el arte de quitar todo lo que estorba en el hombre a fin de hacer visible esa santidad ya contenida en el hombre desde el bautismo.
De la misma manera que la vida interior es el instrumento para que la santidad crezca y se desarrolle, la penitenciaes la herramienta de la que se vale el hombre para fortalecer los muros por los cuales transitan nuestros deseos y aspiraciones, los cuales, fuera de control, son capaces de destruir la vida o al menos impedir que ésta alcance la plenitud. Es, digamos, el elemento regulador y, en muchos casos, el propulsor de la vida equilibrada y santa del hombre.

Esta es la segunda parte, veremos que lapenitencia no es una carga negativa, veamos la enorme bendición de vivirla de la mano de Nuestro Señor.
Y es que la penitencia actúa como una fuerza que empuja nuestras pasiones y deseos hacia el centro, poniendo límites cada vez más estrechos hasta lograr el equilibrio. En algunos casos, agregando elementos a nuestra vida: “Ascesis positiva”; y en otros, ayudando a eliminarlos o matizarlos: “Ascesisnegativa”. En ambas direcciones se supone una renuncia, por lo que esto no se podrá hacer sin la ayuda de la Cruz y del Espíritu Santo.
La penitencia cristiana, correctamente entendida, no es estoicismo, ni platonismo, sino es la “fuerza que ayuda a que los criterios y la vida evangélica pasen de la mente al corazón y del corazón a la vida diaria”. Debemos, sin embargo, reconocer que la penitenciay la Cruz, producto de ésta, pesan sobre nuestras espaldas, de lo contrario ya no sería Cruz (cf. Mt 5, 29-30); la mortificación lastima, mas en el fondo del alma se enciende un fuego nuevo, desconocido y de orden superior que basta para fortificarlo y hacerle abrazar voluntaria y animosamente los dolores y la renuncia que lo llevarán a gozar de la más profunda y jamás imaginada paz. Este fuegoera el que incendiaba a los santos, quienes ante la perspectiva de haber encontrado la perla preciosa (Mt 13, 46) y el tesoro escondido (Mt 13, 44), consideraban en poco lo que tuvieran que hacer para permitir a la gracia desarrollarse en plenitud, y que a los ojos del mundo puede parecer una locura y una exageración. Pero sobre este juicio, ya san Pablo decía que “la cruz es locura para el mundo...
tracking img