Cuento

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JACK Y LOS FRIJOLES MÁGICOS

Jack y los frijoles mágicos
Anónimo. Recopilado en “El libro de las hadas”, de Miss Mulock.
Traducción del inglés: Fernando Montes de oca

En los tiempos del Rey Alfred, una pobre mujer viuda vivía en su cabaña a varias millas de Londres. A su único hijo, llamado Jack, lo había consentido tanto, que se volvió flojo, descuidado y caprichoso. Poco a poco él habíagastado todo lo que tenían, y escasamente les quedaba algo de valor, excepto una vaca. Un día, por vez primera ella le reprochó:
“¡Eres un cruel, cruel muchacho! ¡Me has llevado a la miseria. No tengo ya dinero ni para comprar siquiera un pedazo de pan; nada queda por vender más que mi pobre vaca! Me duele deshacerme de ella, pero no vamos a pasar hambre.” Jack sintió remordimiento, pero lepasaron pronto, así que luego comenzó a pedirle a su madre que lo dejara vender la vaca en el pueblo más cercano, e insistió tanto, que ella por fin estuvo de acuerdo.

Mientras Jack iba de camino se encontró a un carnicero, quien le preguntó por qué sacaba a su vaca de casa. Jack le respondió que iba a venderla. El carnicero llevaba unos extraños frijoles en su sombrero; eran de varios colores yllamaron la atención de Jack, lo cual no pasó desapercibido para el hombre, quien, conociendo el descuidado carácter de Jack, pensó que era el momento de sacar ventaja; le preguntó cuál era el precio de la vaca, ofreciéndole al mismo tiempo todos los frijoles a cambio de ella. El tonto muchacho apenas si podía disimular su alegría por lo que suponía era una gran oferta: el trato se cerró deinmediato y la vaca entregada a cambio de unas simples semillas de frijol. Jack regresó contento a su casa y llamó a su madre aún antes de alcanzar la puerta.

Cuando ella vio los frijoles y escuchó la historia, su paciencia se agotó. Arrojó los frijoles por la ventana y lloró con amargura. Jack intentó consolarla en vano y, sin tener nada que comer todavía, ambos se fueron a dormir. Cuando Jackdespertó a la mañana siguiente notó que algo fuera de lo común pasaba, pues una gran sombra oscurecía la ventana de su cuarto. Corrió escaleras abajo hacia el jardín, donde se encontró con que los frijoles habían echado raíces y crecido sorprendentemente: los tallos que se levantaban de la tierra eran inmensos y gruesos; habían crecido enroscándose entre sí hasta formar una especie de escalera en formade cadena, y tan alta, que parecía perderse entre las nubes. Jack era un muchacho aventurero, así que decidió escalar hasta arriba. Corrió a avisarle a su madre, sin dudar que ella estaría tan entusiasmada como él; pero no fue así y le dijo que no debería ir porque le rompería el corazón verlo partir. Le rogó y lo amenazó, pero todo fue en vano. Jack salió de la casa y tras trepar algunas horas,llegó bastante cansado hasta arriba. No había ni árboles, ni arbusto, ni casa o criatura viviente alrededor.

Jack se sentó pensativo sobre una piedra y pensó en su madre; reflexionó con pesar por su desobediencia y concluyó que se iba a morir de hambre allá arriba. De todos modos, se levantó y siguió caminando con la esperanza de ver alguna casa en donde podría pedir algo de comer y beber. Noencontraba nada hasta que, a lo lejos, vio a una hermosa joven que caminaba completamente sola. Iba vestida de manera elegante y llevaba una vara blanca en cuyo extremo se encontraba un pavorreal de oro puro. Jack, que a pesar de todo era caballeroso, se dirigió a ella con amabilidad, pero antes de decir nada, ella, con una sonrisa encantadora, le preguntó que cómo había llegado ahí. Él le contó lahistoria de las semillas y del crecimiento portentoso de la planta, a lo cual ella correspondió con otra pregunta:

“Dime muchacho, ¿acaso tú recuerdas a tu padre?”
“No, señora; pero estoy seguro que hay algún misterio sobre él porque, cuando se lo menciono a mi madre ella siempre se pone a llorar, sin contarme nada”
“No se atreve”. Contestó la dama, “pero yo sí puedo, y quiero hacerlo....
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