¿Dar clases?

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¿Dar clases?

Lo que importa no es unir los cabos sueltos
Sino sentir la experiencia terminal de sus extremos
Los extremos que sentimos
Se funden en nosotros
Hasta convertirse en uno solo
(Roberto Juarroz, Poesía Vertical)

Presentación

Soy docente del Nivel Medio, en una institución privada de Ramos Mejía, Provincia de Buenos Aires. Haceveinte años comencé como profesora de la asignatura llamada Filosofía, cuyos contenidos eran de Psicología. A lo largo del tiempo la materia ha cambiado su nombre, y los cursos han cambiado su denominación también. La institución pasó de la órbita nacional a la provincial, del bachillerato al polimodal, y próximamente del polimodal pasará a la secundaria orientada.
Este instituto privado de laciudad de Ramos Mejía atiende a una población variada. La mayoría de los alumnos son hijos de padres que se desempeñan como comerciantes en la zona, o son profesionales o pequeños empresarios. Otros alumnos provienen de familias menos favorecidas en las ocupaciones laborales, o bien algunos tienen padres a los que la crisis económica ha dejado desocupados. A esta escuela también concurren jóvenescon proyectos de integración, en este momento dos de mis alumnos son hipo-acúsicos y una estudiante es ambliope. Muchas veces quienes no trabajan en este tipo de instituciones tienen la fantasía de que la vida de los que allí se educan es más “acomodada” de lo que en realidad es.
Mis compañeros docentes en su mayoría son profesoras egresadas del Instituto Joaquín V. González. Algunos pocospasamos por la Universidad de Buenos Aires. La plantilla femenina es 30 a 1 con respecto a los hombres docentes. Los alumnos en cambio en algunos grupos son mayoritariamente varones, aunque la matrícula está repartida en forma pareja entre muchachos y chicas.

Algo de historia…

Por cohorte, pertenezco al último grupo de maestras egresadas de la antigua escuela normal de cinco años deformación. Aún recuerdo a mi profesora de Castellano de primer año diciéndome: “Párese derecha y tome el libro como corresponde para leer. Usted va a ser maestra”. Me formé con la convicción de la educadora modelo, ejemplo, certeza que junto al normalismo exhalaba los últimos suspiros. Y mientras trabajaba en una lejana escuelita de Laferrère, preparando mis clases según La Obra y El Monitor, talcomo me indicaba la directora de turno, abría mis oídos, mi entendimiento a otra didáctica, a otra forma de entender la formación de un niño en la carrera de Ciencias de la Educación. Para las generaciones actuales, no creo que esta dicotomía tenga mucho sentido. Pero en mis primeros años de docencia yo era Dr. Jeckill y Mr. Hyde. Y casi me prohibía decir palabra en las reuniones docentes puessiempre que lo hacía terminaba con una advertencia de la directora. Joven y con ideas raras….las cosas que hay que aguantar porque no hay quien quiera ser maestra en esta parte del conurbano….
Dictadura Militar (1976/83) por medio, cesé en mis dos actividades, la docente y la estudiantil. Fundé mi hogar y me refugié en trabajos menos comprometidos. Pasada la oscuridad me recibí y comencé atrabajar en institutos secundarios como asesora pedagógica.
Hace unos quince años, en virtud de los cambios que la Ley Federal propuso, fui nombrada Vicedirectora de Educación General Básica, en el instituto ya mencionado de Ramos Mejía en razón de que los primeros años de la secundaria se anexaban a la primaria, y dada mi experiencia en el trato de adolescentes y mi formación de base: Lic.en Ciencias de la Educación.
No deseaba ser “jefa” de mis colegas, pero luego de largas cavilaciones acepté. Con los vaivenes reformistas en la actualidad soy profesora del “espacio curricular” Psicología y la Directora a cargo de la Educación Secundaria Básica. Esta, y otras razones de mi personalidad, hacen que cuando hago una observación a un colega profesor sea yo la primera en...
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