Darius puesligeros

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MEMORIAS DE DARIUS PIESLIGEROS
Las cruzadas de un general de la Horda

Capítulo 1: Una batalla complicada

Me desperté aquella mañana, tumbado bajo una tienda de campaña,
llevaba lloviendo toda la noche, lo típico en la cuenca de Arathi, pero me desperté antes que otras veces, escuché una voz, un idioma diferente, si es que se le puede llamar idioma, era Darnassiano, me levanté rápidamentey nada se movía a mi alrededor, el resto de mis compañeros permanecían durmiendo, solo se escuchaban los ronquidos de los Tauren. Avise a mi fiel colega An’istheron, elfo cazador junto a su mascota Jick, un puma de los Baldíos, y le pedí que inspeccionara junto a mí la zona, estaba seguro de que había un pícaro de la Alianza cerca. An’ gritó algo que no entendí en Thalassiano, y su mascota empezóa corretear por todo el campamento, rugió, y al instante An’ lanzó una bengala a toda velocidad, mostrando a la luz a una asquerosa rata de la Alianza, un gnomo pícaro, quien salió disparado a una gran velocidad, pero que quedó atrapado en una trampa lanzada por mi amigo. Casi al instante, antes de que le preguntáramos en lengua común para que había venido, un gran guerrero Tauren, Branne, leaplacó con furia descuartizándole con sus hachas dobles, gritando LOK’TAR, ESTO ES POR MI HERMANO!. Su hermano murió en un campamento de la horda que fue atacado por un ejército de la Alianza liderado por el general humano Istherion, no muy conocido por sus hazañas, pero gran estratega.

Rápidamente levantamos todo el campamento y nos preparamos, sabíamos que cuando mandan espías que no atacan algomalo nos depara, es la estrategia militar conocida como “tanteo”, se mandan tropas infiltradas que no atacan, lo cual los delata, solamente analizan la situación para que después vengan… el resto. Le dimos nuestras armas a los herreros para que las fueran afilando, los sacerdotes comenzaron a bufarnos, se podía sentir como tu fuerza aumentaba, como tu armadura se endurecía. Los picaros impregnaban sus armas con venenos, los cazadores alimentando a sus mascotas y el pesado de Windsturen, troll como no, dueleando a todos. -Tu quiereh un dueloh, amigoh -No pesado, mejor prepárate, que pueden llegar enseguida. -Yo siempreh toy preparaoh Los alquimistas preparaban pociones, los cocineros grandes filetes que daban fuerza, los druidas preparados… todos estábamos atentos al aviso deAn’istheron, mi gran colega y genial rastreador, que detecta a las ratas de la alianza a quilómetros de distancia, gracias a su vista de águila y su gran olfato. Posó la cabeza en el suelo y dijo: -Son unos 30 o 40, la mayor parte placas, se oyen rechinar sus armaduras. -YA HABÉIS OIDO – dije yo – los casters que se coloquen en posición alejada, lo mismo cazadores y healers. Palas y warros delante, pícarosen posición cerrada detrás y en sigilo, preparar trampas los cazadores atrás para que los primeros caigan en ellas.

Todos comenzaron a prepararse, los brujos pusieron pozos de almas para que cogiéramos piedras, siempre vienen bien, los magos preparan sus deliciosos alimentos que si usas maná te vienen genial. Estábamos todos en posición cuando en el horizonte cargado de una niebla espesamañanera se escuchaban gritos en un dialecto repugnante. An’ gritó: -YA ESTÁN AQUIIIII. TODOS LISTOS Y comenzaron todos a gritar frases de ánimo, los elfos gritaban: -POR ANASTERIAN, ANU BELORE DELA’NA Los orcos gritaban: -LOK’TAR OGAR, VICTORIA O MUERTE. Mientras que los tauren golpeaban grandes tambores de guerra que intimidarían a los enemigos.

De la espesa niebla comenzaron a salir enemigos de laAlianza, eran más que nosotros, exactamente 47, 3 muertos por nuestros pícaros caminantes, que aniquilan enemigos cercanos. Antes de que llegaran a nuestro alcance de tiro comenzaron a caer en las trampas de los cazadores, aunque eso solo nos quitó de encima a 3 o 4, siendo aún el doble en número, pero en la Horda no nos rendimos nunca. Tanto cazadores de un bando como de otro comenzaron a...
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