Davinchi

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Dan Brown El código Da Vinci

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Títulooriginal: The Da Vinci Code Editor original: Doubleday, a división of Random House, Inc., Nueva York Traducción: Juanjo Estrella Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos lareprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo público. Copyright © 2003 by Dan Brown © de la traducción, 2003 by Juanjo Estrella © 2003 by Ediciones Urano, S.A. Aribau, 142, pral. 08036 Barcelona www.umbrieleditores.com ISBN: 84-95618-60-5 Depósito legal: 39.978 2003 Fotocomposición: Ediciones Urano, S.A. Impreso por Romanyá Valls, S.A.Verdaguer, 1 08760 Capellades (Barcelona), con papel Supersnowbright, fabricado por AS Borregaard Hellefos y comercializado por Secopa, S.L. Impreso en España Printed in Spain

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Para Blythe, una vez más. Más que nunca.

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Agradecimientos
En primer lugar, le doy las gracias a mi amigo y editor Jason Kaufman por involucrarse tanto en este proyecto ypor entender plenamente de qué trata este libro. Gracias también a la incomparable Heide Lange, campeona incansable de El Código Da Vinci, extraordinaria agente y amiga de verdad. No tengo palabras para expresar la gratitud que siento por el excepcional equipo de Doubleday, por su generosidad, su fe y su inestimable ayuda. Gracias especialmente a Bill Thomas y a Steve Rubin, que creyeron en estelibro desde el principio. Gracias también al primer grupo de defensores de la obra en sus etapas iniciales, encabezado por Michael Palgon, Suzanne Herz, Janelle Moburg, Jackie Everly y Adrienne Sparks, además de a los muy buenos profesionales del equipo de ventas de Doubleday, y a Michael Windsor por la atractiva cubierta de la edición norteamericana.

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Por su desinteresadaayuda en la investigación necesaria para la preparación de este libro, me gustaría expresar mi reconocimiento al Museo del Louvre, al Ministerio francés de Cultura, al Proyecto Guttenberg, a la Biblioteca Nacional de Francia, a la Biblioteca de la Sociedad Gnóstica, al Departamento de Estudios Pictóricos y al Servicio de Documentación del Louvre, a la Catholic World News, al Real Observatorio deGreenwich, a la London Record Society, a la Colección de Archivos de la Abadía de Westminster, a John Pike y a la Federación de Científicos Americanos, a los cinco miembros del Opus Dei (tres de ellos en activo) que me contaron sus historias, tanto las positivas como las negativas, en relación con sus experiencias en dicha organización. Deseo asimismo expresar mi gratitud a la librería Water StreetBookstore por conseguirme muchas de las obras con las que me he documentado; a mi padre, Richard Brown —profesor de matemáticas y escritor—, por su ayuda con la Divina Proporción y la Secuencia de Fibonacci; a Stan Planton, a Sylvie Baudeloque, a Peter McGuigan, a Francis McInerney, a Margie Wachtel, a André Vernet, a Ken Kelleher, de Anchorball Web Media, a Cara Sottak, a Karyn Popham, a EstherSung, a Miriam Abramowitz, a William Tunstall-Pedoe y a Griffín Wooden Brown. Finalmente, en una novela que le debe tanto a la divinidad femenina, sería un olvido imperdonable que no mencionara a las extraordinarias mujeres que han iluminado mi vida. En primer lugar a mi madre, Connie Brown, también apasionada de la escritura, músico y modelo a seguir. Y a mi esposa, Blythe, historiadora del...
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