Descubrimiento y ocultación de la diosa coatlicue

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 11 (2548 palabras )
  • Descarga(s) : 7
  • Publicado : 21 de agosto de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Coatlicue es una figura del panteón azteca, madre de Huitzilopotchli, uno de los dioses de la guerra (véase Anexo 1). De entre las imágenes que se han identificado como Coatlicue, la más conocida es una escultura tallada por todos sus lados, de 2.5 metros de altura, 1.67 m. de anchura máxima y 1.3 m. de espesor máximo, construida de un pórfido basáltico con incrustaciones de feldespato vidrioso.Desde el punto de vista formal, es una escultura antropomorfa, más concretamente femenina. Los pies poseen dientes de serpiente en su parte anterior, mientras que en la parte posterior, están parcialmente cubiertos con plumas. Posee una falda de serpientes sujeta por un cinturón, que a su vez son dos serpientes entrelazadas que atraviesan dos cráneos por las sienes, uno de ellos en la parteanterior y otro en la posterior. El torso desnudo descubre dos senos, sobre los que descansa un sartal de corazones y manos. La cabeza son dos cabezas de serpiente enfrentadas, con sendos colmillos y lenguas bífidas. Como extremidades superiores posee dos bloques laterales que se articulan con el resto del conjunto mediante dos cabezas de serpiente orientadas hacia delante.
Aunque no se sabe conexactitud la fecha de creación de la escultura, se cree que corresponde al reinado del último gobernante azteca antes del arribo de los conquistadores españoles, el de Motecuzoma Xocoyotzin (1502-1520). Su reinado corresponde a la época de mayor grandeza y extensión del imperio. En 1521, los españoles, encabezados por Hernán Cortés, arrasaron el recinto sagrado de los aztecas y sobre sus ruinas se alzóla nueva ciudad de Méjico, con sus calles paralelas a las de la capital azteca, y sobre el centro ceremonial, se situó la actual Plaza de la Constitución.
Y fue en la Plaza de la Constitución, exactamente 269 años después de la toma de Tenochtitlán por Cortés, o sea el 13 de agosto de 1790, al excavar un drenaje, donde fue hallada la escultura, así como otra pieza perteneciente al arte azteca,la Piedra del Sol.
La escultura fue llevada primero a una puerta del Palacio Virreinal, y de allí fue trasladada al patio de la Real y Pontificia Universidad de Méjico por orden del virrey, ya que según él, se trataba de “uno de los restos más curiosos de la Antigüedad americana”. Sin embargo, la reenterraron ya que, a pesar de las prohibiciones, algunos indígenas acudían al patio para postrarseante ella. Pero ya antes, el primer arqueólogo mejicano, Antonio de León y Gama, la había estudiado y publicado en su libro, titulado Descripción histórica y cronológica de las dos Piedras que con ocasión del nuevo empedrado que se está formando en la Plaza principal de México, se hallaron en ella el año de 1790, salido a la luz en 1792. Cuando pasó el geógrafo y naturalista Humboldt por Méjico,en 1803, hubo que sacarla nuevamente para que pudiera verla. Parece ser que a partir de este momento permaneció en una esquina del claustro de la Universidad hasta que, finalmente, en 1866, fue trasladada, junto con otras piezas arqueológicas que se hallaban en la Universidad, al Museo de la Moneda.
En un primer momento, todas las piezas fueron distribuidas, excepto dos, la escultura deCoatlicue y la Piedra de Tizóc, que se colocaron en el centro del jardín del museo, hasta que en 1887 fue inaugurado el Salón de los Monolitos, recinto cerrado que sirvió para protegerlas de la intemperie.
En el año 1964, al ser construido el nuevo edificio del Museo Nacional de Antropología, por el arquitecto mejicano Pedro Ramírez Vázquez, estas piezas se trasladaron al nuevo sitio, ocupando la salamás grande del nuevo conjunto, la Sala de Arqueología Azteca.
Desde que apareció la escultura, se han planteado una gran cantidad de hipótesis acerca de aquello que representa la imagen. Antonio de León y Gama fue el primero en establecer una teoría sobre ello, en su publicación tras el descubrimiento. Según él, “era costumbre entre los indios adorar en uno muchos dioses” (1792, párrafo 21). Esta...
tracking img