Despistar a los mosquitos

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  • Publicado : 29 de marzo de 2010
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DESPISTAR ALOS MOSQUITOS
Pobres de aquellos que son como imanes para los mosquitos. Si van de excursión al campo u organizan un asado al aire libre, los insectos los cubren como un traje mientras los demás disfrutan. No es imaginación; es química. Hay personas que son más apetitosas para los zancudos. Y los científicos están comenzando a comprender por qué.
“La gente difiere en su capacidadpara atraer mosquitos, e incluso el atractivo de cada persona puede cambiar de un día otro”, dice Ulrich Bernier, químico de la unidad de investigaciones sobre moscas y mosquitos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, con sede en Gainesville, Florida. Bernier y sus colegas han analizado cientos de compuestos naturales presentes en la piel humana, y ya han identificado varios que actúancomo atrayentes y otros que parecen enmascarar el “bouquet” humano.
Estos elíxires se combinan para que algunos individuos resulten una comida tres veces más tentadora que otros.
“Sospechamos que la respuesta general de los mosquitos se basa no sólo en estos compuestos, sino también en los que nos ayudan a ocultarnos de ellos”, dice Bernier.
El grupo de Gainesville forma parte de los esfuerzosdel gobierno estadounidense para controlar a estos insectos que importunan a miles de millones de personas en todo el mundo y matan millones al propagar enfermedades infecciosas como la malaria, la fiebre amarilla y la encefalitis. Para hallar a sus víctimas, los mosquitos se sirven de una serie de pistas: por ejemplo, los contrastes de colores y el movimiento les ayudan a guiarse durante el día,y el calor corporal podría orientarles hacia áreas donde la piel es fina y los vasos sanguíneos abundantes. Pero las pistas más potentes parecen ser de naturaleza química. Desde los años 20 los científicos saben que el dióxido de carbono exhalado con el aliento atrae a los mosquitos, en los años 60, los investigadores también identificaron en igual sentido al ácido láctico, un subproducto delmetabolismo humano presente en el sudor.
Sin embargo, ninguna sustancia supera un brazo humano desnudo, de manera que deben de estar involucrados de otros vapores corporales. Encontrarlos ha tomado más de tres décadas. El problema es que estas sustancias químicas presentes en la piel tienen que evaporarse rápidamente para poder llegar a los mosquitos en el aire. Compuestos tan volátiles no sonfáciles de atrapar. Pero las técnicas para analizar cantidades pequeñas de compuestos volátiles se han refinado. Hace unos años, Bernier y colegas de la Universidad de la Florida utilizaron un novedoso enfoque para transferir a pequeñas cuentas de cristal compuestos evaporados de la piel. A través de este método, Bernier halló en cada muestra centenares de fórmulas químicas, conocidas ydesconocidas. Los científicos expusieron entonces a los mosquitos a estos compuestos, en compartimientos herméticos. Luego de fatigosos ensayos con las incontables variantes, identificaron una mezcla que parecía especialmente seductora. Contenía sólo tres ingredientes: ácido láctico, acetona (disolvente orgánico que se produce cuando el organismo quema grasas) y dimetil di sulfuro, un compuesto queresulta de la descomposición de las proteínas por las bacterias. Por separado, cada uno de ellos resulta una carnada apenas efectiva para los insectos. El ácido láctico, por ejemplo, atrae a menos de un 20 por ciento de los mosquitos. Combinado con acetona, atrae a un 80 por ciento. Pero ni siquiera este dúo compite con la piel humana. Puestos a escoger, los zancudos todavía prefieren una presade sangre caliente.
El dimetil di sulfuro resultó ser la piece de resistance. Con su adición, la mezcla se volvió más tentadora que algunas personas, un resultado inédito en materia de atrayentes sintéticos. “Nos encontramos cerca del rango (de atracción) humana”, dice Bernier. “pero nuestra meta es atraerlos más que la piel humana.” Así los científicos podrían confeccionar cebos...
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