Dfadgagasg

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 36 (8800 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 8 de marzo de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
http://Rebeliones.4shared.com

LOS ORÍGENES DEL ESPÍRITU MODERNO: LIBERTINAJE, NATURALISMO Y MECANICISMO1 Lucien Febvre
[Artículo escaneado de L. Febvre, Erasmo, la Contrarreforma y el espíritu moderno, Orbis, Barcelona, 1985, pp. 197-214] Es en el fondo el mismo tema, el mismo gran tema que tratan dos buenos libros, 2 enfocándolo cada uno desde diferentes aspectos, con métodos a la vez próximosy diferentes. Los autores de ambos libros, naturalmente, no tuvieron ningún contacto entre sí, y la aparición casi simultánea de sus libros fue sin duda una sorpresa para ambos, como también debió serlo la publicación, casi a un tiempo, de un tercero sobre un tema paralelo.3 Buen ejemplo de la desorganización de la investigación histórica y, a la vez, del vigor de la savia francesa. No todos losdías tropieza un historiador con semejante carambola. Precisaremos los términos del problema sobre la marcha. Digamos simplemente, para empezar, que ambos libros nos ofrecen unos magníficos elementos ―de orden intelectual y filosófico, se entiende― para la solución de una cuestión importante y discutida: nada menos que la cuestión de los orígenes, si no del mundo, al menos del espíritu moderno. Setrata de un puente: en uno de sus extremos está el pensamiento de los hombres del siglo XVI ―sobre cuyas tendencias creo haber dado a posteriori una luz tal vez inesperada―, los hombres del bullicioso siglo de Erasmo, de Lutero, de Copérnico y también de Pomponazzi, de Lefèvre de Étaples, de Ignacio de Loyola, de Rabelais, de Esteban Dolet y, finalmente, de Juan Calvino. En el otro extremo (estamostentados de decir: en el punto de llegada; pero en la historia no hay nunca puntos de llegada, sino sólo puntos de paso), en el otro extremo están el orden y la regularidad: Descartes y el cartesianismo; Bérulle y el Oratorio; Arnauld y Port-Royal; Pascal. Una nueva filosofía, una nueva ciencia, nuevas formas de religión, todo un cambio radical de estilo.4 Un nuevo clima, casi un nuevo mundo; entodo caso, una sorprendente revolución en la forma de ser, de pensar, de creer.5 Pero ¿qué lazos unen a la Francia que lee y aprecia el Discurso del método, la Francia que se entrena en matemáticas y organiza experimentos de física en el Puy-de-Dôme, con la Francia que acoge en París a los carmelitas españoles, o se repliega sobre su conciencia cristiana en Port-Royal-des-Champs? Y, ante todo,¿qué lazos unen a estos franArtículo publicado en Mélanges d'histoire sociale, t. VI (1944). Rene Pintard, Le Libertinage érudit dans la première moitié du XVIIe siècle, t. 1, texto; t. II, notas, bibliografía, índice; París, Boivin, 1943, 2 vols. con la paginación seguida, XI + 765 páginas, in-8.° (tesis de París). Del mismo autor, La Mothe le Vayer, Gassendi, Guy Patin; étude de bibliographie et decritique, suivie de textes inédits de Guy Patin, París, Boivin, 1943, in-8.°, 93 páginas (tesis de París). Robert Lenoble, Mersenne ou la naissance du mécanisme, París, Vrin, 1943, LXIII + 633 páginas, in-8.° (tesis de París). 3 Lucien Febvre, Le Problème de l'incroyance au XVIe siècle: la réligion de Rabelais, París, Albin Michel, 1943, in-8.° (Collection «l'Evolution de l'humanité»). Del mismoautor, Origène et Despériers, ou l'Énigme du Cymbalum Mundi. Cf. en Annales, t. V, el estudio de Marcel Bataillon. 4 Sobre la noción de cambio de estilo y sus aplicaciones a la historia, cf. Lucien Febvre, «Ce qu'on peut trouver dans une série d'inventaires: de la Renaissance à la Contre-Réforme, changements de climat», en Annales d'histoire sociale, III, 1941, pp. 41-55. 5 Naturalmente, cuandohablamos de espíritu moderno, pensamos en Descartes, y antes que él, en Galileo, Mersenne, Gassendi, Bérulle, Arnauld y Port-Royal, Pascal, Newton incluso. Pero aquí significa la apertura a nuevos aires: el modernismo no es una denominación imperecedera.
1 2

2 / 14

ceses diversos con los franceses que les han precedido? ¿Dónde buscar a los verdaderos antecesores de estos hombres ―Descartes,...
tracking img