Diferencias entre liberales y conservadores siglo xix

La diferencia entre conservadores y liberales es que unos van a misa de cinco y otros a misa de seis, una distinción así establece el narrador de Cien años de soledad.

Dos clubes de próceres del desarrollo:

Los modernos veían hacia el norte, los Estados Unidos, con su división de poderes y su democracia representativa. Bautizaron oficialmente a nuestro país como los Estados UnidosMexicanos (no, no es una humorada, así lo bautizaron). Estos liberales me recuerdan al orondo padre de familia mexicano que llamó a su vástago: Christian Miguel Hidalgo.

Los otros, los conservadores, también querían a su manera el progreso y el desarrollo (en efecto, todos quieren el progreso y el desarrollo, nadie se opone a esos dos grandes dogmas), y consideraban a una monarquía, bajo Agustín deIturbide o bajo Maximiliano, como un progreso. Los liberales les llamaban “los cangrejos”, porque, decían, los conservadores caminan hacia atrás.

Cuando en la guerra de invasión francesa los conservadores luchaban “por el bien del país”, para que lo gobernara la corona de los Habsburgo; los liberales aceptaban, con los Tratados McLaen _Ocampo, salvar a México del peligro de los Habsburgo yponerlo en la ruta de su modelo de “desarrollo”, los Estados Unidos, a quienes cedían el Istmo de Tehuantepec. Ellos también tenían, cómo no, su proyecto alternativo de nación.

La lucha entre conservadores y liberales atravesó el siglo XIX. Terminó con un parcial triunfo de los liberales, pues el modelo formal del país fue resultado de
la Reforma y
la Revolución, pero los conservadores tambiénlograr posicionar sus fichas:
la Iglesia siguió siendo un poder, aunque aparentemente disminuido y recibido por la puerta de servicio, y el régimen priista fue una especie de monarquía sexenal hereditaria, excepto a un consanguíneo o consorte, regla que intentó, sin éxito, romper Fox candidateando a su esposa.

Esta historia fue escrita por los vencedores, el ala liberal, pero también losconservadores inscribieron los nombres de sus próceres. Así México (“a través de los siglos”, o frase de mercadotecnia parecida) fue la historia de los criollos. En la cual el pueblo pobre, indígena, negro, mestizo, femenino, diverso, y en diversas maneras profundo (incluido el México profundamente conservador y pobre) fue siempre como los miles de extras de una película de superproducción hollywoodense oesa obras de teatro tan didácticas.

Ser anónimo y masivo, el pueblo, los pueblos de México, cuyos nombres incluso son ignorados por las elites criollas y la elite subalterna mestiza, perdidos en los genéricos “indígenas, etnias, afromestizos”. Hoy empaquetados en la funcional “interculturalidad”, una y otra vez, algún indigenismo, bonito como los “aztecas” del calendario, tan atléticos, tanblancos.

Si algún día un novelista mexicano escribe sobre los liberales y conservadores de inicios del siglo XXI podría poner, quizá sin haber leído a García Márquez (hay tantos escritores en el mundo que si un escritor no lee a García Márquez, la única afectada es la editorial Diana) que: los conservadores van a la televisión a la entrevista de las cinco y los liberales van a la entrevista deseis.

Unos invocan a Juárez para decir: “nadie está por encima de la ley”, y piden que se cuente voto por voto. En cambio, los otros invocan a Juárez para decir: “nadie está por encima de la ley, y puesto que ya se contó voto por voto, deben acatar el fallo de las instituciones”. Y, como diría Rubén Blades: “¡Qué fallo!”.

Para ambos, el pueblo sigue siendo esa enorme masa, los extras, losnumerosos que asisten a su cita con la historia bajo el influjo de un carismático, criollo o mestizo, pero egresado de la escuela de la tradición, liberal y conservadora, pues hoy ambos son matices del mismo proyecto: neoliberal en economía y más o menos liberal o conservador en lo político, lo social y lo moral. Para ambos, lo más importante de Juárez es que es un indio que progresó, dejó de ser...
tracking img