Divinidad

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  • Publicado : 9 de octubre de 2010
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Jesús desenmascara las falsas divinidades
 
 
Todo hombre o mujer de buena voluntad busca el rostro del verdadero Dios, el Dios viviente, que da vida. Pero la tarea no es fácil. Se trata de saber distinguir entre el Dios verdadero y los falsos dioses, en cuyo nombre multitud de idólatras dan muerte al hombre. Este es el problema que todos enfrentamos: ¿cuál es el Dios de Jesús, Dios devida?; ¿cuáles son las falsas divinidades, en cuyo nombre se da muerte? Jesús no solamente predicó al Dios verdadero. También combatió y desenmascaró toda imagen falsa de Dios. Quizás nosotros muchas veces nos fijamos sólo en la primera parte, sin prestar atención a la segunda. Con lo que corremos el riesgo de intentar apoyarnos también nosotros en falsas divinidades. Al Dios verdadero se le conocetambién por contraste con las falsas divinidades.
 
1. EL DIOS DE JESÚS ES CONFLICTIVO
 
El Dios en el que creyó Jesús era muy distinto al Dios de la religión oficial de su tiempo. La experiencia de Dios que tuvo Jesús hacía saltar los esquemas religiosos de su época, los tabúes, las normas legales y los grupos sociales. Su revelación de Dios fue un escándalo tan grande para muchos de suscontemporáneos, que le llevó a la muerte; ellos creían que Jesús hablaba ignominiosamente de su Dios.
Más tarde, los primeros seguidores de Jesús no tendrían inconveniente en que se les llamase "ateos", porque verdaderamente ellos no creían en los dioses de la religión oficial. También en nuestros días el seguidor de Jesús sufre un choque cuando descubre la cercanía, la fuerza, la "debilidad", lalibertad y la comprensión del Dios de Jesús, frente a la intransigencia, la lejanía, la severidad y el castigo del Dios de las religiones.
Jesús no habla de un nuevo Dios, sino del mismo Dios de Israel, pero entendido de forma nueva. Su modo de concebir a Dios y las relaciones del hombre con Dios son bien diferentes a las creencias judías de la época. El Dios que predica Jesús es distinto ymayor que el de los fariseos. Según Jesús el templo no es ya lugar privilegiado para encontrar a Dios; a Dios se le encuentra en los hombres, y más concretamente, en los pobres, en los despreciados y marginados, en los pecadores. Ellos son los auténticos mediadores para llegarnos a Dios. Acercándose al pobre se descubre el misterio de Dios.
El Dios de Jesús suprime mediante el amor, es decir,mediante el perdón, el servicio y la renuncia, las fronteras naturales entre compañeros y no compañeros, lejanos y próximos, hombres y mujeres, amigos y enemigos, buenos y malos.
El Dios de Jesús se pone de parte de los débiles, los enfermos, los no privilegiados, los oprimidos. No es el Dios de los observantes, sino de los pecadores; no es el Dios de los piadosos, sino el Dios de los alejados deDios.
¡Verdaderamente Jesús revolucionó el concepto de Dios de una manera inaudita! Lo hemos sopesado ya a lo largo de los capítulos anteriores.
Por eso no es de extrañar su muerte violenta. Jesús murió por ser testigo fiel del verdadero Dios, en una situación en que los hombres no querían a ese Dios, sino a otro.
La condena de Jesús muestra que se entendió bien la alternativa que él presentaba:el Dios de la religión oficial, o el "Padre nuestro"; el templo o el hermano. La cruz de Jesús no es algo sucedido sin motivo, sino el último intento de justificarse los hombres. Quienes mataron a Jesús fueron los amantes de otro tipo de dioses, contrarios al Dios de Jesús. Aquí está el punto central del conflicto.
Jesús, su Dios y su Reino, son signos de contradicción. En nombre de Dios, Padrebueno de todos, Jesús pide a cada uno salir de los suyos, de sus seguridades, de su "religión", para acercarse a los despreciados de la sociedad. Y este proceso es en sí sumamente conflictivo, pues muchos no están dispuestos a aceptarlo. Por ello Jesús se convierte en centro de polémica: mientras unos ven en él a un hombre de bien, otros dicen que engaña al pueblo (Jn 7,12-13); unos lo miran...
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