Domingo savio

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Domingo Savio:
historia de
un chico feliz

Presentación
En este libro no vas a encontrar dragones furiosos que escupan fuego, ni escobas veloces que sepan volar, ni sombreros que canten y cuenten chistes...
No te van a perseguir jinetes malísimos y sanguinarios, ni te asomarás a precipicios gigantes ni a peligrosos volcanes encendidos, y mucho menos podrás ponerte en el dedo un anillo depoder que te vuelva invisible (entre otras cosas).
Sin embargo, ahora que tenés el libro en las manos, vale la pena leerlo.
Vas a encontrar amistad y compañerismo, algunas penas y muchas alegrías... vas a conocer mejor cómo era la vida en el Oratorio de don Bosco, y sabrás qué era el Oratorio, si nunca escuchaste hablar de él... en caso de que te guste el misterio, descubrirás aquí algunossucesos inexplicables y emocionantes... pero, sobre todo, vas a conocer nada menos que a un chico que vivió feliz, llevando una vida común y corriente, parecida a la de cualquiera. Y fijate bien: ¡vivió feliz!, aún cuando tenía problemas y a veces se le caían algunas lágrimas.
A este chico lo seguiremos de cerca y lo verás jugar con ganas, y estar alegre, y contar chistes, y ayudar con los deberes asus compañeros... También lo vas a ver rezar, y esforzarse por mantener la gracia de Dios... y lo verás tratando de ser cada día un poco más bueno. Claro, justamente por todo eso es que vivió feliz, y desparramó felicidad para los demás, contagiando de alegría a su familia, a sus amigos y compañeros.
Tan feliz vivió que ahora Dios quiere que lo llamemos santo, porque esa es la expresión más alta dela felicidad.
Lo bueno de esta historia, lo único bueno, es que no habla de un chico inventado, sino de uno de carne y hueso que vivió de verdad. Gracias a él, sabemos que es posible ser feliz en la vida real o, lo que es lo mismo, ¡es posible ser santo! y no vale la pena vivir para otra cosa.
Domingo Savio es un santo, y debe haber muchos otros chicos que pasito a paso caminan para serlo...quizás conocemos algunos... y seguro que Dios quiere que vos y yo nos contemos entre ellos.

Que Domingo Savio te proteja.

Un día de marzo de 1857 don Bosco recibió la siguiente carta, escrita con letra vacilante:
"Con lágrimas en los ojos, le comunico la más dolorosa noticia que se pueda imaginar: mi querido hijito, Domingo, alumno suyo, como una flor de pureza, entregó su alma al Señor ayer,9 de marzo, después de haber recibido del modo más consolador los santos sacramentos y la bendición papal." Firmaba la nota Carlos Savio.
Esta carta llenó de tristeza a todo el Oratorio. Cuando don Bosco contó la noticia, los chicos, que querían mucho a Domingo, lloraban en el patio, en los dormitorios, o en la misma capilla donde algunos se habían reunido para rezar apenas se enteraron. Muchosno se cansaban de decir que era un santo y que en ese momento seguro que ya estaba en el Cielo. Otros agregaban: "Si Domingo no fue derecho al Cielo, ¿quién podrá ir allá?"

CAPÍTULO I
El pequeño comienzo de una gran historia
Los padres de Domingo eran pobres y honrados, vecinos de Castelnuovo de Asti, pueblito ubicado a unos dieciséis kilómetros de la gran ciudad de Turín. En el año1841, por falta de trabajo, se fueron a vivir a otro pueblo, Riva, donde Carlos Savio retomó con más suerte su oficio de herrero. Mientras vivían en ese lugar, Dios bendijo a la familia con el nacimiento de un niño, el 2 de abril de 1842. A este primer hijo le pusieron por nombre Domingo. Cuando el niño tenía dos años, de nuevo se mudaron, estableciéndose en Murialdo, otro pueblito cercano aCastelnuovo.
Desde muy pequeño, Domingo demostró tener una salud un poco frágil y un carácter dulce y cariñoso. Así, cuando su papá volvía del trabajo, Domingo se ponía contento, corría a recibirlo, lo abrazaba, le acercaba una silla, le llevaba un vaso de agua (¡eran pobres!) y le contaba todo lo que había pasado ese día. “Era tan amable conmigo que, al salir del taller, no veía la hora de volver...
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