Economía

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 14 (3305 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 12 de marzo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
La Función de la Política Monetaria
Existe un amplio acuerdo acerca de las tres aspiraciones principales de la política económica: ocupación plena, precios estables y crecimiento rápido. Menor es el consenso en cuanto a que estos objetivos sean mutuamente compatibles o, entre quienes los consideran incompatibles, respecto a las condiciones en que pueden y deben ser sustituidos entre sí. Lacoincidencia es mínima en lo que toca al papel que los diversos instrumentos de política deben desempeñar para el logro de cada uno de los objetivos.
Objetivo del artículo
Cuál es la función de la política monetaria: ¿Qué contribución puede hacer? y ¿Cómo debe ser manejada?
El criterio sobre estas cuestiones ha fluctuado ampliamente. En la primera efusión de entusiasmo por el Sistema de la ReservaFederal, muchos observadores atribuyeron la estabilidad relativa de los años veinte a la capacidad del Sistema para superafinar, valiéndose de una idónea expresión moderna. Llegó a existir, en general, la creencia de que había llegado una nueva era en la cual los ciclos económicos resultaban obsoletos ante los avances de la tecnología monetaria. La Política Monetaria era como una cuerda se podíatirar de ella para detener la inflación, pero no era posible impulsarla en sentido contrario para frenar la recesión. Una teoría semejante, basada en aforismos, no tardo en ser sustituida por análisis riguroso y sutil de Keynes.
Keynes ofrecía simultáneamente una explicación para la presunta impotencia en que la política monetaria se encontraba de contener la depresión, una interpretación nomonetaria de la depresión y un sustituto de la política monetaria para afrontar la depresión, y su ofrecimiento fue aceptado con avidez. Si la preferencia por la liquidez es absoluta, o casi absoluta- como a Keynes le parecía verosímil, en tiempos de considerable desempleo-, las tasas de interés no pueden reducirse con medidas monetarias. Si la inversión y el consumo se ven escasamente afectados porlas tasas de interés –que es lo que Hansen llegó a creer-, el rebajarlas, aun siendo ello factible, traería consigo poca ventaja. Doble condenación de la política monetaria. Conforme a este criterio, la contracción, una vez puesta en marcha por un desplome de la inversión, por escasear las oportunidades de invertir, o por una obstinada moderación en los gastos, no podía atajarse, argüían, conmedidas monetarias. Pero había otra solución: la política fiscal. Con el gasto gubernamental podía compensarse la insuficiente inversión privada. Mediante reducciones tributarias era posible debilitar la obstinada frugalidad.
El asentimiento general a estos puntos de vista en la profesión económica trajo consigo que, durante unos dos decenios, todos, salvo unos pocos espíritus reaccionarios, juzgasenque la política monetaria había sido dejada atrás por los nuevos conocimientos de economía. El dinero no importaba. Su única misión era bien pequeña: mantener bajas las tasas de interés, con objeto de asegurar un nivel reducido a los pagos de intereses en el presupuesto gubernamental, contribuir a la “eutanasia del rentista” y, quizás, estimular un poco la inversión para contribuir a que el gastooficial conservase la demanda global a un nivel elevado.
Estos criterios determinaron la adopción generalizada de unas políticas de dinero barato después de la guerra. Y recibieron rudo golpe cuando las mismas políticas fracasaron en un país tras otro, cuando los bancos centrales, sucesivamente, se vieron forzados a renunciar a la pretensión de que podían mantener indefinidamente la tasa deinterés a un nivel bajo. En Estados Unidos, esto tuvo un desenlace público con el Acuerdo de la Reserva Federal y la Tesorería concertado en 1951, si bien la política de sostenimiento el precio de los bonos gubernamentales no fue abandonada formalmente sin en 1953. La inflación, estimulada por las políticas de dinero barato, y no la tan pregonada depresión de posguerra, se convirtió e n el orden del...
tracking img