Economia

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NATURALEZA Y ORIGEN DEL DINERO

Carl Menger

En los inicios del comercio humano, cuando los hombres empezaron a adquirir poco a poco conocimiento de las ventajas económicas que podían obtener de las posibilidades de intercambio que se les presentaba, sus objetivos se dirigían, como corresponde a la simplicidad de todos los inicios culturales, sólo a lo másinmediato. Por consiguiente, los individuos únicamente tenían en cuenta, en sus intercambios, el valor de uso de los bienes y todas las operaciones se limitaban a aquellos casos en los que los bienes que disponía un sujeto económico tenían para él menos valor de uso que los que poseía otro sujeto, mientras que para este segundo ocurría lo contrario. A posee una espada que tiene para élmenos valor de uso que el arado de B, mientras que para B su arado tiene menos valor de uso que la espada de A. En aquella primitiva situación económica las operaciones de intercambio se limitaban forzosamente a casos como el descrito.

Pero no es difícil comprender que, en estas circunstancias, el número de operaciones de intercambio debía ser de hecho muy reducido. Muy rarasveces se da el caso de que una persona posea un bien que tiene para ella menos valor de uso que el bien que posee otra persona y que cabalmente esta segunda opine lo contrario. Y raras veces aún ocurre que lleguen a encontrarse precisamente ellas dos. A tiene una red de pescar que cambiaría gustosamente por una cantidad de cáñamo. Para que este intercambiose lleve a cabo es necesario no sólo que exista otro sujeto que esté dispuesto a cambiar el cáñamo por una red, tal como a desea, sino que se requiere además otra condición, a saber, que ambos sujetos se encuentren y que se comuniquen sus mutuos deseos. El campesino C tiene un caballo, que cambiaría con mucho gusto por algunos aperos de labranza y algunas piezas de vestido.
Pero essumamente improbable que encuentre a la persona adecuada, es decir, a la persona que necesita un caballo que además puede y quiere dar por él precisamente todos los aperos y vestidos que desea.

Esta dificultad sería en la práctica casi insuperable, hasta el punto de que surgirían muy graves impedimentos para el proceso evolutivo de la división del trabajo y sobre todo y tambiénde la producción de bienes destinados a una venta incierta. Este problema sería insoluble si la misma naturaleza de las cosas no hubiera aportado un medio auxiliar gracias al cual, y sin que sea necesario un especial acuerdo entre los hombres y menos aún una imposición estatal, los agentes económicos de todos los lugares han establecido, con una fuerza incontestable, una situación enla que parecen totalmente eliminadas las anteriores dificultades. La meta final de todos los esfuerzos económicos de los hombres es la satisfacción directa de sus necesidades. En sus operaciones de intercambio buscan naturalmente este objetivo final. De ahí que intercambien sus mercancías por aquellos bienes que tienen para ellos valor de uso. Este anhelo está presente por igual en todoslos niveles culturales y tiene una plena justificación económica. Les entes económicos tendrían un comportamiento totalmente antieconómico si allí donde no pueden alcanzar este objetivo directa e inmediatamente no hicieran cuanto está en su mano por acercarse a él, poco a poco. Un armero de la edad homérica ha forjado dos armaduras de bronce y tiene la intención de intercambiaríaspor bronce, combustibles y alimentos. Va, pues, al mercado, ofrece su mercancía contra los citados bienes y se sentirá sin duda muy contento si se topa con una persona que tiene justamente la intención de hacerse con armaduras a cambio de todo el material de bronce necesario para construirlas y de una cantidad de alimentos. Por supuesto, habría que decir que...
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