Educar en afectividad

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 35 (8620 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 14 de diciembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
EDUCAR EN LA AFECTIVIDAD

EUGENIO GONZÁLEZ Facultad de Educación, Universidad Complutense.- Madrid

1

EDUCAR EN LA AFECTIVIDAD 1) Introducción 2) La educación afectiva 3. Factores influyentes a) Familia b) Escuela c) Sociedad 4. Deprivación afectiva a) Causas b) Consecuencias 5 Bibliografía

1. INTRODUCCIÓN El niño necesita experimentar el afecto de sus padres, es el modo de adquirir suautoestima y la seguridad necesaria que le permita alcanzar su autonomía personal. Dar al niño el afecto que necesita no significa ser excesivamente tolerante con él ni sobreprotegerle. El niño puede sentirse querido a pesar de que se le reprenda cuando es necesario, si nota que esto se hace con cariño y rigidez a la vez. Es importante premiar los logros, esfuerzos y conductas correctas que elniño va realizando, reforzando de este modo conductas que se van a mantener a la larga y sancionar aquellas que pueden ser nocivas para su desarrollo psicológico y social. Los adolescentes siguen necesitando el afecto y cariño de los padres tanto o más que en la infancia, aunque se muestren huraños y esquivos y rechacen la actitud paternalista o maternal, la opinión de los padres sobre su futurosigue siendo muy importante para ellos, frente a la opinión de los compañeros y amigos, que influyen en las decisiones cotidianas. Los padres no se deben dejar vencer por la moda, que con el pretexto de que casi todos hacen o dejan de hacer esto o aquello, intenta imponer unos usos y unas formas de vida que en ocasiones repugnan a la dignidad humana porque solo ofrecen un placer o una gratificacióntan perjudicial como pasajera. Los padres, en todo tiempo y lugar, durante la infancia, adolescencia y juventud, de forma voluntaria o involuntaria influyen sobre sus hijos, son sus modelos. En el ejercicio de modelaje los padres deben ir muchas veces contracorriente, no deben dejarse arrastrar por tal o cual tendencia «de última moda», deben enseñar a sus hijos a saber decir NO en muchas ocasiones,a saber renunciar no sólo a un placer ilícito, sino al lícito a corto plazo pero perjudicial en

2

un futuro próximo; deben saber discriminar entre lo permitido y lo que es más conveniente en cada momento... y esto exige esfuerzo. Lo cómodo, lo que no exige sacrificio, es decir a sus hijos siempre SI: sí a sus deseos, sí a ceder en todo, aunque sepamos que es negativo para ellos, desde elpunto de vista moral o psíquico o social. De poco sirve a un niño o a un adolescente que sus padres les digan lo que deben hacer si ellos con su modo de vida contradicen lo que les han indicado teóricamente. Los padres debemos ser un modelo coherente de conducta para nuestros hijos. Modelo que con frecuencia no es fácil de llevar a la práctica y mantener. Con frecuencia se oyen voces que adviertende lo difícil que es hoy ser padres, educar a los hijos... No vamos a intentar acallarlas, ya que en alguna medida tienen cierta dosis de verdad, pero como padres y educadores debemos hacer oír también nuestras voces para decir que educar es una tarea muy hermosa y muy digna. A la vez, la misión de preparar a los niños para que tengan una personalidad madura y plenamente desarrollada, para que seintegren de forma crítica, responsable y participativa en la sociedad de su tiempo, constituye una de las actividades más válidas e interesantes que se pueden realizar. La educación en la afectividad se realiza con ayuda de los agentes sociales: madre, padre, hermanos, otros familiares, compañeros, amigos, maestros, otros adultos, algunas instituciones, medios de comunicación (TV. cine, prensa...)libros, juguetes, folklore, etc. Educar en la afectividad no es un tema menor, en la afectividad serena y equilibrada, por la gran repercusión que tiene el desarrollo del vínculo afectivo en el desarrollo humano, intelectual, académico, social…y religioso. La educación afectiva no consiste en ceder en todo sin poner límites a los caprichos superfluos e injustificados de los niños-adolescentes...
tracking img