El aborto

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 6 (1416 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 17 de febrero de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
El aborto

El argumento preferido para defender el aborto en los medios liberales de Occidente tiene que ver con la idea de autonomía. Sin embargo, cuando se justifica el aborto aludiendo a que la mujer es dueña de su cuerpo y que, como el feto es una parte del cuerpo de la mujer, el aborto resulta legítimo, se están dejando de lado algunas cosas importantes.
En primer lugar, resultadiscutible que la mujer (o el varón) sea dueña de su cuerpo. El cuerpo humano no es un objeto que se “tenga” sino un elemento constitutivo de la persona. La relación que tenemos con nuestro cuerpo no es la de sujeto/objeto y mucho menos puede estar caracterizada por el criterio del dominio o propiedad. Hablar de que somos dueños de nuestro cuerpo, implica trasladar al ámbito humano criterios que sonválidos para el mundo de las cosas. Porque no somos dueños de nuestro cuerpo no podemos arrendarlo o venderlo. Nuestro cuerpo no es una cosa, sino una parte de nosotros mismos.
Lo que, en el fondo, se está tratando de decir es, más bien, que somos libres. En esto estamos de acuerdo, pero también estamos de acuerdo en que la libertad del ser humano no es absoluta. Nadie puede invocar su libertad paravender su corazón estando vivo o para celebrar un contrato de esclavitud. Aunque la libertad que tenemos nos permita realizar ciertos actos de disposición de nuestro cuerpo, eso no significa que toda disposición sea legítima. No lo son, por ejemplo, aquéllas que conllevan tratar nuestro propio cuerpo como si fuera un solo medio, una cosa. Hay cosas que, por definición, deben quedar más allá delpoder de disposición de los seres humanos. Cuando se traslada a la mujer la facultad de disponer sobre la vida y la muerte, no se está incrementando realmente su libertad, sino que se está recurriendo a un fácil expediente para descargar la responsabilidad del varón y del resto de los ciudadanos en orden a ocuparse de esa persona cuando nazca. Si se dice que la mujer tiene el derecho de abortar,quiere decir entonces que es responsable de no haber abortado cuando el niño padezca de deficiencias físicas o psíquicas que de alguna manera alteren la comodidad del resto de los ciudadanos y eventualmente los obliguen a incurrir en gastos adicionales o a que sus impuestos no se destinen sólo a construir teatros, calles o pagar policías para proteger sus bienes. No es difícil imaginar a dónde puedellevar una lógica semejante. Si se mira bien, resulta difícil hallar una práctica tan machista como el aborto, en donde la mujer carga con todos los costos y el varón muchas veces se limita a ejercer presión para que “la mujer decida”.
También resulta discutible considerar al feto una parte de la mujer. La circunstancia de que ella aporte una de las células que intervienen en la fecundación, y queluego lo aloje en su cuerpo por nueve meses, no parece un argumento suficiente como para sacar esa conclusión. El hecho mismo de recurrir al aborto muestra que, quienes lo hacen, consideran que el fruto de la concepción es un individuo distinto de sus progenitores y que, de no mediar su eliminación, se desarrollará de la misma manera en que todos nos desarrollamos. Lo que se extrae del útero en elaborto no es una cosa ni parte de algo, sino un ser viviente. Tanto es así que, si ese ser es implantado en otro útero, es posible que siga desarrollándose, si se dan las condiciones adecuadas.
Y aunque alguien considerara, hipotéticamente, que el feto es una parte de la mujer, de ahí no se deriva que pueda hacer con él lo que quiera. Ya vimos que el cuerpo humano no es una cosa que uno tengasino una dimensión de la persona. La actitud respecto del propio cuerpo debe ser la de respeto y cuidado. En el caso del no nacido, de acogida. Más que de desembarazarse de él, de lo que se trata es de darle una oportunidad. Es cierto que no se puede obligar a nadie a vivir para siempre al cuidado de una persona, pero sí se le puede pedir —y ayudar para que así sea— la espera de unos meses, que...
tracking img