El album privado de la amante de hitler

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  • Publicado : 30 de octubre de 2011
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El álbum privado de la amante de Hitler
Eva Braun era bajita, sumisa y depresiva. Una joven banal que vivía a la sombra del Führer y de la que se sabe poco. Estas imágenes, ocultas durante mucho tiempo, conficadas y olvidadas, sacan a la luz los aspectos más personales de una mujer obsesionada e infeliz.
Era coqueta, pero insípida, intelectualmente mediocre y tímida. Amaba el deporte y lepreocupaba mucho su aspecto físico. Era sumisa y depresiva. Tenía facciones nórdicas, correctas, pero transparentes como su personalidad, aunque no encarnaba precisamente el estereotipo de la belleza aria que propugnaba el nacionalsocialismo. Era bien proporcionada, pero bajita, aunque en las fotos parecía más alta, como les sucede a muchas actrices de cine. Eva Braun (Múnich, 1912-Berlín, 1945), lasegunda de las tres hijas del matrimonio formado por el maestro de escuela Fritz Braun y la modista Franziska Kronburger, la amante y breve esposa de Adolf Hitler, era simplemente una mujer banal. Aparte de la fotografía, que, junto a la ropa y los zapatos, era su pasión, y los perros -tenía dos terrier escoceses negros llamados Stasi y Negus- no tenía otros intereses particulares.

Había sidoeducada en una escuela católica y en el seno de una familia de clase media baja. No fue especialmente brillante en los estudios, pero con 17 años se graduó como secretaria y encontró trabajo de asistenta en el estudio de fotografía de Heinrich Hoffman, el fotógrafo oficial de Hitler y del partido nazi. Fue allí donde conoció al Führer en 1929, que se hacía llamar Herr Wolf y se encaprichó de aquellachiquilla. Pronto empezaron a tener relaciones: ella no había cumplido los 18 años y él pasaba de los 40. Pero no fue hasta la muerte, por suicidio, en 1931, de su sobrina Geli Raubal, con la que según todos los indicios el líder nazi mantenía una relación que iba más allá de lo platónico y había derivado en lo posesivo, cuando Hitler convirtió a Eva Braun en su amante. Tuvieron que pasar 14 años-los que duró el III Reich- para que la hiciera su esposa en el búnker de la cancillería, en Berlín, y 24 horas más para que ambos se suicidaran; ella, con una cápsula de cianuro, y él, de un disparo en la boca.

Los primeros tiempos fueron duros para esta jovencita, más que enamorada, fascinada por el personaje que en aquellos momentos estaba labrando su irresistible ascenso al poder total. Evavivía obsesionada, pendiente de la atención de ese ser superior, celosa de todas las mujeres que acosaban a su amante y presa de la angustia y la depresión. Él, sin embargo, la mantenía a distancia. En mayo de 1935, Eva escribía en su diario: "El tiempo es delicioso, y yo, la amante del hombre más grande de Alemania y del mundo, tengo que quedarme sentada en casa, mirando por la ventana. ¡Diosmío, si al menos él me respondiera! ¡Una sola palabra, en tres meses de ausencia! No hay esperanzas... ¡Si alguien viniera a ayudarme!".

Solo después de que protagonizara dos intentos de suicidio en 1935, Hitler le compró una casa en un suburbio de Múnich, cerca de la de sus padres, y le puso un coche con chófer. Pero siguió manteniéndola alejada, escondida, lejos de Berlín. En 1936 permitió quese instalara en el famoso refugio de los Alpes bávaros, el Berghof, en Berchtesgaden, y que se convirtiera en la anfitriona de la casa, el llamado nido de águilas. Y no fue hasta principios de 1939 cuando aceptó que Eva Braun se mudara al edificio de la cancillería en Berlín, al que había sido el dormitorio de Hindenburg, decorado con un enorme retrato de Bismarck, pero nunca le permitió ejercer deprimera dama. Solo tenía esta condición en la residencia de Berchtesgaden, donde sí que era "la señora del Berghof". Allí, los invitados, el círculo más íntimo, la respetaban y no hacían comentarios sobre ella, a excepción, por supuesto, de las grandes damas del régimen, las esposas de los principales jerarcas nazis: Ribbentrop, Goering y Goebbels, que, pese a la insistencia de Hitler para que...
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